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El futuro del “Hecho en China”

Actualizado el 25-09-2012 | Agrandar | Achicar

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  Por BAI MING*

    

  Desde que el comercio basado en el procesamiento de bienes apareció en Guangdong en 1978, este sector ha registrado un desarrollo acelerado, pasando a ser el que representa una mayor proporción del comercio exterior del país en 1996, tras sobrepasar al comercio ordinario. En ese momento, el país se convirtió en la fábrica del mundo, y los productos con la etiqueta “Hecho en China” se distribuían por todo el planeta gracias a sus bajos precios y su buena calidad.

  El desarrollo de este sector es, desde hace tiempo, fruto de la combinación de la creciente globalización económica y de las condiciones propias de China, y favorece la optimización de la distribución, tanto de los recursos humanos del país, como de los tecnológicos, de capital y de los canales de venta del extranjero. Al acoger a plantas industriales reubicadas desde otros países, el comercio basado en el procesamiento de bienes ha desempeñado un papel muy importante en el aumento de las exportaciones, el incremento de los ingresos tributarios, ha impulsado el empleo y ha empujado el desarrollo de otros sectores relacionados.

  Desde el ingreso de China en la OMC en 2001, el entorno internacional para el desarrollo del sector ha mejorado. Según estadísticas de la Aduana de China, en 2010 el volumen de importaciones y exportaciones del comercio basado en el procesamiento alcanzó 1,16 billones de dólares, lo que supone un aumento anual del 19,1% respecto a los 241.430 millones de dólares que totalizó en 2001.

  El despegue del sector se debe al bajo coste de la mano de obra y de la tierra. Pero, a medida que estos factores van desapareciendo y se va prestando cada vez mayor atención a los problemas medioambientales, el sector empieza a enfocarse en dar un salto cualitativo en lugar de buscar únicamente aumentar el volumen del comercio.

  La tasa de valor agregado del comercio de este tipo de bienes se refiere a la proporción entre el monto de la exportación y el de la importación para un mismo período. Es un índice importante para medir el nivel general del comercio basado en el procesamiento, porque refleja el nivel de valor agregado en la cadena de producción y procesamiento. En los últimos diez años, la proporción que ocupa el comercio basado en el procesamiento en el total de las exportaciones del país bajó del 55,4% en 2001 al 46,9% en 2010, mientras que su tasa de valor agregado aumentó del 56,9% al 77,4% durante el mismo período.

  El incremento de la tasa de valor agregado no sólo significa que su papel como motor de la economía nacional se ha reforzado, sino que refleja también un progresivo cambio de modelo y una puesta al día. En realidad, debido a una deficiente capacidad de I+D, las empresas de este sector se encuentran aún en los eslabones de bajo valor agregado de la cadena industrial internacional, por lo que el sector no puede sacudirse del todo del modelo basado en la mano de obra intensiva. Por ejemplo, una muñeca Barbie se vende en el mercado estadounidense a 9,99 dólares, pero el precio a su salida de fábrica en China sólo es de un dólar y, descontando el costo de producción, China sólo gana unos 0,35 dólares por manufacturarla.

  A partir de la segunda mitad de 2008, con el estallido de la crisis financiera, la demanda desde el mercado internacional ha disminuido y, como consecuencia, el comercio del país basado en el procesamiento ha experimentado unas dificultades que nunca antes había encontrado. En 2009, el valor total de las importaciones y exportaciones del sector se redujo en un 13,7%. Por otro lado, la crisis financiera también constituyó una oportunidad para el cambio de modelo y la renovación del sector. Muchas empresas aprovecharon la ocasión para optimizar el sistema de exportación y aumentar el valor agregado y el contenido tecnológico de sus productos.

  Para ello, es necesario también el apoyo del Estado. Con el fin de ayudar a estas empresas, y en consonancia con la política de desarrollar el consumo interno y estabilizar la demanda exterior, los departamentos gubernamentales correspondientes han creado condiciones favorables para incrementar las ventas en el mercado doméstico para este sector. En 2010, el monto total del comercio basado en el procesamiento aumentó en un 27,3% respecto al año anterior. Desglosado, corresponde a un aumento de las exportaciones en un 26,2% y de las importaciones en un 29,5%.

  Cambio de modelo y puesta al día

  En los últimos diez años, tras el ingreso en la OMC, el comercio de China basado en el procesamiento ha mantenido el ímpetu, desarrollándose a buen nivel, con más esfuerzos dedicados a la seguridad, la protección medioambiental, la puesta al día y al aumento de la I+D.

  En la actualidad, el sector ha dejado poco a poco de depender para su desarrollo del crecimiento en volumen de ventas y se ha concentrado en mejorar cualitativamente. Sin embargo, aún se enfrenta a varios desafíos antes de poder salir de la cola de la cadena industrial internacional, y la manera más efectiva de superarlos es acelerar el cambio de modelo y la renovación.

  El ingreso en la OMC supuso un aumento de las oportunidades para el desarrollo del comercio chino basado en el procesamiento, que aprovechó a fondo sus ventajas estructurales en la época post OMC. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha visto afectado por la crisis financiera internacional y la crisis de la deuda soberana en Europa y Estados Unidos. Por ejemplo, en Wenzhou, el centro del sector en China, algunas empresas han sufrido la ruptura de la cadena de capital, en parte debido a prácticas ilegales locales, pero, en mayor grado, debido a un entorno internacional desfavorable. Por lo tanto, no es difícil ver que en el futuro lograr avances en el cambio de modelo y la renovación debe ser mucho más que buenas palabras: se trata de algo muy real y práctico.

  El cambio de modelo debe centrarse en los siguientes aspectos: debe pasarse de empresas de capital extranjero a empresas nacionales, de la importación en masa de productos para su transformación debe pasarse a su adquisición en el país, de la exportación tras su elaboración, al desarrollo en conjunto de toda la cadena de producción, y se debe completar la reubicación de la producción de la parte baja de la cadena industrial desde el este hacia el centro y el oeste del país, mientras en el este se desarrollan los sectores situados en la parte media y superior de la misma.

  La puesta al día, por su parte, quiere decir que hay que elevar constantemente la categoría del comercio basado en el procesamiento en la cadena de valor internacional, o sea, ir ascendiendo desde el extremo inferior al superior. Por ejemplo, de procesado y ensamblaje se evoluciona a desarrollo de I+D, y de industrias intensivas en mano de obra, a sectores intensivos en tecnología y capital.

  En este sentido, son necesarias medidas y políticas para elevar las barreras de acceso al sector y restringir o prohibir la importación y exportación de artículos cuya producción implique un alto consumo energético y de recursos naturales, una elevada emisión de contaminantes, y la de los de bajo valor agregado. De esta manera, se optimizará constantemente la estructura de los productos del comercio basado en el procesamiento y se elevará el contenido tecnológico y el valor agregado de dicho comercio.

  Hoy, el comercio basado en el procesamiento no se limita únicamente a la industria ligera y textil, sino que se ha ampliado a productos mecánicos y eléctricos. En 2010, el 59,2% de este tipo de comercio lo ocupaban estos últimos. Además, el 90% de los productos de alta tecnología que se exportan, lo hacen bajo esta modalidad comercial. Sin embargo, no debemos sentirnos satisfechos con estas cifras, ya que, en realidad, el contenido tecnológico y el valor agregado de estos artículos aún no son muy altos.

  Con el apoyo de los departamentos gubernamentales correspondientes, muchas empresas del sector han completado el proceso de cambio de modelo y su renovación, si bien otras aún no se encuentran en condiciones de realizar esta tarea. Con el fin de concluir con éxito este proceso, lo más importante en la actualidad es escalar niveles en la cadena industrial, incrementar la tasa de adquisición doméstica de productos y elevar el nivel técnico de la mano de obra.

  En cuanto al desarrollo futuro del sector, los próximos años serán clave. Los departamentos gubernamentales correspondientes deben mostrarse activos en crear condiciones propicias, incluyendo el establecimiento de parques industriales para el traslado de empresas de este sector de las regiones desarrolladas a las menos desarrolladas, mejorar la distribución de estas empresas, elevar el nivel de los polígonos industriales en su conjunto, y establecer centros industriales fuera del país, entre otros. Cabe destacar que una parte del comercio basado en el procesamiento podría pasar a ser comercio ordinario, un cambio que no significa renegar de esta modalidad comercial, sino que sería producto de su propio desarrollo. Pero es un proceso que no se puede precipitar si aún no se cuenta con las condiciones necesarias.

  

  *Bai Ming es investigador y subdirector del Departamento de Investigación sobre el Mercado Internacional de la Academia de Comercio Internacional y Cooperación Económica del Ministerio de Comercio de China.

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