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Seguir bien el camino chino lleno de confianza -- Acerca de la estructuración del sueño chino con voluntad única (1)

Actualizado el 26-09-2013 | Agrandar | Achicar

Autor:Comentarista del Diario del Pueblo | Fuente:Diario del Pueblo, 19 de marzo de 2013

  Para hacer realidad el sueño chino, es imprescindible seguir el camino chino, es imprescindible ensalzar el espíritu chino, es imprescindible aglutinar las fuerzas chinas. Xi Jinping, presidente de la República Popular China, pronunció un importante discurso el 17 de marzo, exponiendo a fondo el rumbo correcto del cumplimiento del sueño chino, destapa el camino necesario a seguir para hacer realidad la gran revitalización de la nación e inculca poderosa energía positiva para que el pueblo de todas las etnias del país siga el camino chino repleto de confianza.

  Hacer realidad el sueño chino de revitalización de la nación constituye misión histórica que la nación china carga en sus hombros desde la época moderna. Incontables hijos de la nación china, cayendo unos, levantándose otros, buscándolo por doquier, sin haber encontrado un camino luminoso. Desde el instante cuando entró en el escenario de la historia, el Partido Comunista de China llevó valientemente a sus hombres esta misión, iniciando el trayecto de la conquista venciendo todo tipo de dificultades. Persiguiendo la corriente de la modernización logró cambiar el destino del Estado y la nación, emprendió un camino con peculiaridades chinas y acogió brillante perspectiva de la gran revitalización de nuestra nación.

  Echando una mirada retrospectiva, nos damos cuenta de que encontrar un correcto camino significa durísimos esfuerzos y no ha sido nada fácil. Se trata de un camino abierto en la práctica de más de 30 años de reforma y apertura, en las exploraciones sostenidas durante más de 60 años contados a partir de la fundación de la República Popular China, resultado del resumen profundo del trayecto de la historia de la nación china durante más de 170 años de la época moderna y abierto en medio de la herencia y transmisión de la civilización milenaria de más de 5000 años de la nación china. Tan profundo origen histórico y amplia base real permiten al camino chino demostrar floreciente vitalidad, incrementando con el mayor poder el sentido de orgullo y confianza nacional de los 1.300 millones de chinos.

  Parados de pie en la confluencia de los sueños del pasado y futuro, son más firmes la confianza teórica, la confianza en el camino y la confianza en el sistema en centenares de millones de chinos. Precisamente es este camino correcto el que envía a China a la segunda economía mundial, manteniendo un crecimiento económico a un ritmo del aproximadamente 10% durante más de 30 años consecutivos, el ingreso de los habitantes urbanos y rurales ha crecido más de 30 veces; precisamente es este camino el que nos permite tejer una red de seguridad social básica en diez año, una red que algunos países occidentales no han podido sino estructurar gastando cerca de cien años; en menos de 20 años, China ha hecho más del 70% de contribuciones a la causa de todo el globo de reducir la pobreza, permitiéndonos más que en cualquier momento de la historia aproximarnos al gran sueño de la revitalización de la nación. Ni los partidarios de la “teoría del fin de la historia” pueden prescindir de reconocer que el desarrollo de la economía china a ritmo sorprendente manifiesta la efectividad del modelo chino y que el tesoro del pensamiento humano tiene que guardar un puesto para China.

  El viaje por el sueño nunca es un camino llano ni marcha viento en popa. Mientras más se aproxima el camino del sueño, más cuantiosos son las nuevas circunstancias y nuevos problemas. Los problemas surgidos con el desarrollo no son en ningún momento menos cuantiosos que cuando no estaba el desarrollo. Las dificultades que significan resolver estos problemas son mucho más serias que antes. “Para uno que debe transcurrir cien millas, la kilómetro nonagésimo significa la mitad del trayecto”. Aunque nos aproximamos cada día más al sueño chino, siguen siendo duros los esfuerzos que debemos aportar. En esos momentos necesitamos más llenarnos de confianza, animarnos espiritualmente, aglutinar fuerzas y continuar con firmeza y sin vacilación el camino chino.

  El sueño chino es el sueño del pueblo. El pueblo es respaldo fundamental para cumplir con el sueño chino. Los 1.300 millones de chinos estructuramos con una sola voluntad el sueño chino. Así, la fuerza de realizar el sueño será incomparablemente poderosa. Llenos de confianza seguimos bien este camino, pensamos del mismo modo y ponemos energías unísonas, de modo que la sabiduría y las fuerzas de los 1.300 millones de chinos, sin lugar a dudas, se aglutinarán para convertirse en invencibles energías, que llevarán a la otra orilla del sueño a la nación chino que ha pasado por múltiples penalidades pero sin desesperación, permitiendo a todos y cada uno hagan realidad el sueño en la lógica de la historia caracterizada por el dicho según el cual“cuando el Estado se encuentra en buena situación y cuando la nación se encuentra en buena situación, todos nos encontraremos en buena situación”.

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