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¿Cómo mejora la distribución de los ingresos con la política monetaria?

Actualizado el 17-02-2014 | Agrandar | Achicar

Autor:Wang Xu y Li Jianyong | Fuente:Diario Guangming

  La distribución de los ingresos es un arreglo institucional esencial y fundamental en el desarrollo económico. La estructura económica de China en la etapa de cambio de su modalidad de desarrollo provoca que la distribución de los ingresos nacionales dé una preferencia a las empresas, y que disminuya constantemente el porcentaje de la renta disponible bruta de la población. Debido a la intención de ahorros preventivos para la vejez, compra de viviendas y educación de hijos, la tasa sobre depósitos bancarios de los habitantes aumenta sin cesar con el amplio trasfondo de crecimiento económico. La desproporción de la distribución de la renta nacional cada vez más prominente no solo causa una insuficiente demanada de consumo de los residentes, sino que también da lugar a una configuración de impulso de nuestro desarrollo económico demasiadamente dependiente de las demandas extranjeras. A medida de la desaceleración en el desarrollo económico mundial y la reducción de las demandas del exterior, las demandas domésticas no son suficientes para consumir la capacidad de producción excesiva y el mantenimiento duradero de este desequilibrio no favorecerá nuestro crecimiento económico sostenido. Con el objetivo de sostener un desarrollo a largo plazo, es preciso cambiar la estructura de demanda e impulsar el incremento de la necesidad de consumo interno. Esto significa aumentar los ingresos disponibles de los habitantes y bajar su intención de ahorro. Si la estructura de demanda permanece en el actual estado de desequilibrio, y cuando la reducción gradual de la demanada exterior provoque una baja de producción de las empresas nacionales, los residentes tendrán dificultades de empleo y no podrán mejorar sus vías de ingresos. Por esta razón, la mejora de la estructura de demanda ayudará a ajustar la configuración de distribución de los ingresos.

  Si se realiza una regulación y control directa de la distribución de los ingresos adoptando los métodos operativos con la política tradicional, es difícil cambiar la alta intención de ahorro preventivo de la gente. Considero que se debe mejorar la estructura de demanda, comenzando por la intervención de la política monetaria, y que los efectos de dicha regulación y control deben ser surtidos en la distribución de los ingresos, a saber: utilizar los efectos de ajuste de la política monetaria para que la gente obtenga más vías de ingresos luego de la reestructuración de demanda y rebaje sus ahorros preventivos y que la configuración de distribución de la renta dé preferencia a los residentes. La ampliación de las vías de ingresos y la disminución de los ahorros preventivos promoverán el aumento continuo de la renta y consumo de la gente. Luego del incremento de las demandas de la economía real del país, se implementará la política monetaria tradicional para reducir las demandas de inversión y mejorar aún más la estructura de inversión y consumo nacional. En general, se impulsará al fomento mutuo entre la estructura de demanda y la configuración de distribución de la renta, a través de la reestructuración de la política monetaria.

  Los efectos de la reestructuración de la política monetaria incluyen los de la estructura industrial, los de la de consumo y los de empleo.

  Los efectos de la estructura industrial se refieren a que la política monetaria, por medio de las herramientas financieras, tales como el ajuste de las tasas de interés, influye en la tasa y tendencia de ahorro, hasta en la formación del capital. Esta influye en la distribución de la renta y la estructura de demanda a través de la configuración industrial y el empleo de los residentes. La política monetaria surte efectos industriales por dos vías: en primer lugar, apoya o subsidia selectivamente a las industrias por medio de la política crediticia o instituciones financieras, orientando su desarrollo. En segundo lugar, debido a que la política de tasa de interés puede afectar la formación del capital, los diversos sectores tienen sus reacciones diferentes, y dicha política también puede provocar la diferencia de reacción entre los sectores, hasta las industrias.

  En cuanto a los efectos de consumo, la política monetaria puede producir efectos sobre la configuración de activos financieros, cambiando su precio y el valor de la riqueza que posee la gente, quien modificará sus opciones de consumo por este motivo. Además, los efectos de la política monetaria sobre la expectativa de la gente hacen aparecer con anticipación la inflación deseada y afectan la tendencia de ahorro y consumo de los habitantes. Dichos efectos dependen también de los siguientes aspectos: Primero es la capacidad de obtención del crédito de consumo por residentes. El aumento de este crédito puede estimular sus necesidades de consumo, y debido a la capacidad diferente de los individuos, el ajuste de la política crediticia dará lugar a la variación de consumo de las personas. Segundo es la elasticidad del consumo. Debido a las grandes fluctuaciones en la economía real y las pequeñas en la economía monetaria sucedidas en el campo, los gastos de manutención de residentes rurales son más altos que los de residentes urbanos, mientras que los últimos gozan más de los consumos agradables, por lo que el ajuste a la política monetaria tiene menos efectos sobre los residentes rurales que los urbanos.

  Los efectos de empleo significan las oportunidades de empleo creadas con la ayuda de la política monetaria para reducir la brecha entre pobres y ricos. Los flujos de los fondos crediticios a sectores de la economía real podrán, a través del fomento del desarrollo de las empresas no públicas y las medianas y pequeñas para aumentar el volumen de producción, y el impulso del crecimiento de la economía real para crear las necesidades del consumo y la distribución mejor de los ingresos, desplegar los efectos de empleo surtidos por la política monetaria y mejorar la distribución de los ingresos con la orientación de los dos posibles empujes arriba mencionados, estimulando la demanda del consumo. Los efectos de empleo tienen dos probabilidades: En primer lugar, la expansión de la política monetaria, por canales de producción, puede originar la fluctuación en los precios, impulsar el incremento económico doméstico y aumentar la producción empresarial, y al mismo tiempo la depreciación de la moneta nacional puede promover la producción de las empresas orientadas a la exportación.

  Sin embargo, con la elevación de los precios nominales se disminuyen las demandas de consumidores. Como no se puede determinar la modificación de las necesidades tanto de los productores como de los consumidores, será indefinida la variación del empleo. En segundo lugar, el flujo del capital, por medio de los canales de entrada del capital crediticio, podría, por un lado, provocar la sustitución del trabajo por el capital y progreso tecnológico, debido a que con la diferente sensibilidad a la tasa de interés del préstamo, los diversos sectores varían su volumen de elementos de inversión, haciendo bajar la tasa de empleo; y por el otro, crear mayores capacidades productivas, aumentar la demanda de mano de obra y fomentar la elevación de la tasa de empleo. La magnitud y variación de los efectos de entrada del capital sobre la tasa de empleo tiene incertidumbre.

  En resumen, la magnitud y variación de los efectos de industria, tasa de interés y empleo sobre las necesidades de consumo de los residentes refleja la influencia de nuestra política monetaria sobre la distribución de los ingresos. La orientación racional de estos tres efectos ayuda a mejorar gradualmente la estructura de demanda de nuestro país, permitiendo que la distribución de los ingresos nacionales favorecerá un crecimiento económico a largo plazo. Esto no significa subrayar solo los efectos estructurales de la política monetaria y rechazar los roles de otras políticas. En el manejo de futuras políticas, además de considerar plenamente el papel regulador de la política monetaria para con la estructura económica, es menester desplegar el rol de coordinación conjunta entre la política fiscal y las otras relacionadas. La implementación coordinada de los efectos de la política industrial, la monetaria y la de redistribución contribuirá a aumentar los ingresos y mejorar las tendencias de consumo de nuestros residentes. Palaleramente, debemos prestar ayuda al desarrollo del sector terciario y el mercado financiero, promoviendo en mayor medida el incremento de los canales de ingresos de nuestra población. Al mismo tiempo de aumentar el consumo y reformar la estructura de demanda, mejorará el ajuste de la distribución de ingresos de los habitantes y las empresas, y si hacemos esfuerzos incansables promoveremos la perfección conjunta de la estructura de demanda y la distribución de los ingresos.

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