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Discurso en la reunión con motivo del 65.º aniversario de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino

Actualizado el 30-10-2014 | Agrandar | Achicar

Autor:Xi Jinping | Fuente:Guangming Ribao, 22 de septiembre de 2014

Camaradas y amigos:

Hoy nos reunimos en este solemne acto para celebrar el 65.º aniversario del establecimiento de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh). Dirigida por el Partido Comunista de China (PCCh), en los últimos 65 años esta organización ha recorrido una trayectoria espléndida y rendido méritos históricos, con su activa entrega a la gran práctica de la fundación y la construcción de la Nueva China, la exploración de vías de reforma y la materialización del sueño chino.

Ante todo, quisiera expresar en nombre del Comité Central del PCCh mis calurosas felicitaciones a la CCPPCh por su 65.º aniversario. Extiendo mis altas consideraciones a todos los partidos democráticos, a la Federación Nacional de Industria y Comercio, a las personalidades sin filiación partidaria, a las organizaciones populares y a las personalidades de todas las etnias y los diversos círculos, que se han dedicado conjuntamente a la causa del socialismo con peculiaridades chinas y han hecho destacadas contribuciones a la causa de la CCPPCh. Asimismo, quiero saludar sinceramente a los compatriotas de las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao, a los compatriotas de Taiwan y a los que residen en el exterior.

En este mismo instante, recordamos aún más profundamente a los camaradas Mao Zedong, Zhou Enlai, Deng Xiaoping, Deng Yingchao y Li Xiannian, y a los demás dirigentes de la vieja generación de la CCPPCh. Siempre tendremos presentes a todos aquellos que han contribuido a la causa de esta organización, con el fin de llevarla adelante en las nuevas condiciones de la época.

Camaradas y amigos:

En representación de la voluntad del pueblo de todas las etnias del país y cumpliendo de modo interino las atribuciones y responsabilidades de la futura Asamblea Popular Nacional, la I Sesión Plenaria de la CCPPCh, celebrada del 21 al 30 de septiembre de 1949, aprobó el Programa Común de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino como constitución provisional, la Ley Orgánica de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y la Ley Orgánica del Gobierno Popular Central de la República Popular China; tomó cuatro importantes resoluciones sobre la capital, la bandera nacional, el himno nacional y el calendario del país; eligió a los miembros de la Comisión Nacional de la CCPPCh y el Comité del Gobierno Popular Central; y proclamó la fundación de la República Popular China.

Todo ello señaló que el pueblo chino había alcanzado un gran triunfo histórico en el movimiento librado durante más de cien años para conquistar la independencia nacional y lograr la liberación popular; que se habían conformado completamente en lo organizativo el frente único patriótico y la gran unión del pueblo de todo el país; y que se había establecido oficialmente un sistema de cooperación multipartidaria y consultación política dirigido por el PCCh. El nacimiento de la CCPPCh supuso una importante contribución a la fundación de la Nueva China.

Tras la fundación de la Nueva China, la CCPPCh hizo aportes históricos a la recuperación y el desarrollo de la economía nacional, la consolidación del recién nacido poder popular, el impulso de las diversas reformas sociales y la promoción de la revolución y la construcción socialistas. Después de que en 1954 se convocara la primera sesión de la Asamblea Popular Nacional, la CCPPCh siguió desempeñando un papel relevante como órgano dedicado a la cooperación multipartidaria y la consulta política, y como organización del frente único, cumpliendo asimismo una significativa función en culminar la transformación socialista, impulsar la lucha de las diversas fuerzas sociales por el cumplimiento de la tarea general del Estado, vigorizar su vida política, reajustar las relaciones internas del frente único y ampliar los intercambios internacionales, con todo lo cual contribuyó en diversos aspectos a la construcción de la Nueva China.

Después de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del PCCh, el camarada Deng Xiaoping señaló: “Las tareas del frente único y de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en el nuevo periodo consisten en poner en juego todos los factores positivos, esforzarse por convertir los factores negativos en positivos, unir a todas las fuerzas suscep­tibles de ser unidas, trabajar con una sola voluntad y hacer esfuerzos mancomunados para mantener y desarrollar la situación política de estabilidad y unidad, todo ello con miras a convertir a China en un poderoso país socialista moderno.” El colectivo dirigente central de la segunda generación del Partido, con el camarada Deng Xiaoping como núcleo, formuló claramente la naturaleza y las tareas de la CCPPCh en el nuevo periodo; estableció la directriz que rige las relaciones del PCCh con los diversos partidos democráticos, basada en coexistencia duradera, supervisión recíproca, trato mutuo con el corazón en la mano y estrecha compañía tanto en la gloria como en la desgracia, e impulsó la consignación en la Constitución de la naturaleza y el papel de la CCPPCh. El colectivo dirigente central de la tercera generación del Partido, con el camarada Jiang Zemin en su centro, estableció el sistema de cooperación multipartidaria y consultación política bajo la dirección del PCCh como sistema político básico de China y, mediante la revisión de la Constitución, determinó que dicho sistema perdurara y se desarrollara, dando así un paso más en la determinación de la naturaleza, el objeto y las funciones de la CCPPCh. El Comité Central del PCCh, con el camarada Hu Jintao como secretario general, emitió las “Propuestas sobre el fortalecimiento del trabajo de la CCPPCh” y otros documentos, proporcionando con ello las bases teóricas, los fundamentos políticos y las garantías institucionales para el desarrollo de la causa de esta organización en el nuevo siglo y la nueva etapa.

Desde la celebración del XVIII Congreso Nacional del Partido, su Comité Central, atribuyendo suma importancia a la labor de la CCPPCh, ha destacado la necesidad de avanzar más en el dominio acertado de su naturaleza definida, poner plenamente en juego su papel de importante canal de la democracia consultiva, ceñirse a la unidad y la democracia como temas principales, y promover la edificación del sistema de consultación política, supervisión democrática y participación y deliberación administrativa. Desarrollándose en la continuidad e innovando en el contexto del desarrollo, y actuando estrechamente en torno a su labor central y al servicio de los intereses generales, la CCPPCh se ha centrado en la profundización integral de la reforma y ha trabajado para construir un consenso, aunar fuerzas y aportar consejos y sugerencias, con lo que ha hecho nuevas y activas contribuciones.

Una mirada retrospectiva a la trayectoria de 65 años de desarrollo de la CCPPCh nos permite comprender con mayor profundidad aún que, gracias a haber echado raíces en la historia y la cultura del país, a haber surgido durante la gran lucha revolucionaria librada por el pueblo chino en la época moderna y a haber logrado desarrollarse en la brillante práctica del socialismo con peculiaridades chinas, esta organización con evidentes características chinas constituye una importante fuerza para hacer realidad un país floreciente y fuerte, una nación vigorosa y un pueblo feliz. Tenemos sobrados motivos para creer que la CCPPCh ha escrito una brillante historia y que forjará sin duda un futuro aún más espléndido.

Camaradas y amigos:

En la fecunda práctica de sus 65 años de existencia, la CCPPCh ha acumulado valiosas experiencias, fijando importantes principios para que realicemos su trabajo como es debido.

Para hacer bien el trabajo de la CCPPCh, hemos de persistir en la dirección del PCCh, es decir, la elección realizada en común por todo el pueblo chino, que incluye los partidos democráticos, organizaciones, etnias, estratos sociales y personalidades de los diversos círculos; la característica más elemental del socialismo con peculiaridades chinas; y la garantía fundamental para el desarrollo y progreso de la causa de la CCPPCh. Para que esta avance por el rumbo correcto, tenemos que persistir sin vacilar en la dirección del PCCh.

Para hacer bien el trabajo de la CCPPCh, hemos de mantener la definición de su naturaleza: una organización del frente único, un órgano de la cooperación multipartidaria y la consultación política, y un importante medio para hacer realidad la democracia popular, que encarnan las claras características del sistema del socialismo con peculiaridades chinas. Partiendo de la definición correcta consignada tanto en la Constitución y demás leyes como en sus estatutos, la CCPPCh debe impulsar enérgicamente el avance continuo de sus trabajos y actividades.

Para hacer bien el trabajo de la CCPPCh, hemos de mantener firmemente una gran unidad y una gran unión, exigencias esenciales del frente único e importantes características de dicha organización. Sobre la base política de amar a la República Popular China, apoyar a la dirección del PCCh y la causa del socialismo, y dedicarse conjuntamente a la materialización de la gran revitalización de la nación china, la CCPPCh debe poner en juego al máximo todos los factores positivos, unir a todas las fuerzas susceptibles de ser unidas y aunar poderosas fuerzas para cumplir unidos nuestra gran causa.

Para hacer bien el trabajo de la CCPPCh, hemos de mantener y desarrollar la democracia socialista. La democracia popular, savia del socialismo, tiene en la CCPPCh una importante manifestación. En cumplimiento de la exigencia de fomentar la modernización del sistema de gobierno del Estado y de su capacidad de gobernar, esta organización debe permanecer adherida al espíritu reformador e innovador, propulsar la innovación en materia de teoría, sistema y trabajo, enriquecer las formas de la democracia, despejar sus cauces y organizar eficazmente a los partidos, organizaciones, etnias, estratos sociales y personalidades de los diversos círculos en la deliberación conjunta de los asuntos del Estado, con miras a impulsar la materialización de una democracia popular amplia y efectiva.

Camaradas y amigos:

Cuanto más grandiosos sean nuestros objetivos, cuanto más brillantes sean nuestras perspectivas, cuanto más ardua sea nuestra misión, cuanto mayores sean nuestras responsabilidades, tanto más nos veremos exigidos a aglutinar la sabiduría y la fuerza de toda la nación, forjar ampliamente un consenso y fomentar sin cesar la unidad. Espero que la CCPPCh continúe su espléndida tradición y eleve el nivel de modernización de su capacidad de desempeñar sus funciones, con miras a hacer nuevas y mayores contribuciones a la consumación de los objetivos de la lucha fijados para los dos centenarios [el del Partido en el 2021 y el de la Nueva China en el 2049] y a la materialización de la gran revitalización de la nación china.

En primer lugar, hay que persistir en las ventajas y particularidades del sistema del socialismo con peculiaridades chinas. “Los zapatos no son necesariamente idénticos, pues su función es adecuarse a pies distintos; y las formas de gobernar un país no son necesariamente iguales, pues su cometido es favorecer a pueblos diferentes.” La vitalidad del sistema del socialismo con peculiaridades chinas está justamente en que ha crecido en el suelo social de China, y en que la CCPPCh es una disposición institucional adaptada a las condiciones del país y dotada de características distintivamente chinas.

La CCPPCh tiene que tomar en todo momento el mantenimiento y desarrollo del socialismo con peculiaridades chinas como eje principal de la consolidación de la base ideológico-política común. Debe perseverar en la integración orgánica de la dirección del PCCh con la condición del pueblo como dueño del país y con la administración legal del Estado, aplicar conscientemente las decisiones y disposiciones del Partido a todas sus labores, dominar con precisión su naturaleza, posición, funciones y papel, y seguir invariablemente, sin vacilar ante las dificultades y penalidades, el camino de desarrollo de la política del socialismo con peculiaridades chinas.

En segundo lugar, hay que persistir en aportar consejos y fuerza siguiendo muy de cerca la reforma y el desarrollo. Dado que China aún se halla en la etapa primaria del socialismo y todavía es el mayor país en vías de desarrollo, este sigue siendo la clave para resolver todos sus problemas. La tarea central con la que nos enfrentamos es la de aprovechar con firmeza y utilizar debidamente este importante periodo coyuntural estratégico, profundizar la reforma en todos los aspectos, emancipar y desarrollar incesantemente las fuerzas productivas sociales, impulsar el desarrollo integral de las diversas causas y perfeccionar y garantizar mejor la vida del pueblo.

La CCPPCh debe desplegar plenamente sus ventajas —gran representatividad, amplia esfera de contactos y fuerte capacidad inclusiva—, centrarse en los importantes problemas anejos al impulso del desarrollo científico y la profundización integral de la reforma, así como en los problemas que más preocupan a las masas populares, y, en medio  investigaciones y estudios a fondo, esforzarse por ofrecer medidas prácticas y planes efectivos para la reforma y el desarrollo. En cuanto a la reforma y el desarrollo, tiene que difundir activamente las políticas y directrices de significación trascendental, y orientar a las masas con las que está en contacto para que apoyen la reforma y el desarrollo y participen en una y otro, traten acertadamente el reajuste de la configuración de los intereses acarreado por la nueva situación, aporten energía propulsora e incrementen la fuerza convergente. La CCPPCh debe atreverse a decir la verdad y a amonestar con franqueza, y ha de dar a conocer oportunamente la situación real, tener la valentía de plantear sugerencias y críticas, contribuir a la detección de las deficiencias y a la resolución de los problemas, e impulsar la implementación efectiva de las diversas medidas de la reforma y el desarrollo.

En tercer lugar, hay que persistir en poner en juego la importante función de la CCPPCh en el desarrollo de la democracia consultiva. Esta constituye un importante medio de la democracia consultiva socialista, porque tiene como fundamento la Constitución, sus Estatutos y las políticas correspondientes, y como garantía, los sistemas de cooperación multipartidaria y consultación política bajo la dirección del PCCh, reuniendo en un todo conjunto las consultas, la supervisión, la participación y la cooperación.

La CCPPCh debe poner en juego su papel de organismo exclusivo de consultación, plasmar la democracia consultiva en todo el proceso de cumplimiento de sus funciones, promover la edificación del sistema de consulta política, supervisión democrática y participación y deliberación administrativas, elevar sin cesar el nivel de la institucionalización, reglamentación y procedimentalización de la democracia consultiva, y hacer un mejor trabajo al coordinar las relaciones, aunar las fuerzas, aportar consejos y sugerencias, y servir a los intereses generales. La CCPPCh tiene que ampliar el contenido de las consultas, enriquecer sus formas y establecer y completar mecanismos para el planteamiento de sus temas, la organización de actividades, la aplicación de los resultados y la retroalimentación; desarrollar de manera más flexible y constante las consultas sobre los temas especiales, y las que se realizan entre ramas con actividades análogas, en el seno de los círculos o entre ellos, así como sobre la tramitación de propuestas; y explorar nuevas formas de deliberación administrativa mediante la Internet o consultas a larga distancia, elevar la eficiencia de las consultas y esforzarse por crear una buena atmósfera para las mismas, en la que se permita expresar las ideas y opiniones sin reserva, rija la racionalidad y moderación y se obedezcan las leyes y los reglamentos.

En cuarto lugar, hay que persistir en aglutinar ampliamente las energías positivas dirigidas a la materialización de la gran revitalización de la nación china. La CCPPCh es la organización del frente único patriótico más amplio. El frente único constituye el importante remedio mágico que permitió al PCCh conquistar la victoria en la revolución y la construcción, le permite lograr triunfos en la reforma y le permitirá consumar la gran revitalización de la nación china.

“Ni la construcción de un gran edificio depende de la madera de un solo árbol, ni la vastedad de un mar se debe a la confluencia de las aguas de un solo río.” Es imperativo mantener y perfeccionar el sistema de cooperación multipartidaria y consultación política bajo la dirección del PCCh, mejorar los mecanismos de trabajo y construir más plataformas en este ámbito, con el fin de crear las condiciones para que los partidos democráticos y las personalidades sin afiliación partidaria puedan ejercer mejor sus funciones. Al implementar en su totalidad las políticas del Partido relativas a las etnias y las religiones, hay que orientar activamente a las masas de las diversas etnias para que robustezcan la identidad de la gran patria, de la nación china, de la cultura china y del camino del socialismo con peculiaridades chinas, y hacer valer el papel positivo que las personalidades de los círculos religiosos y las masas creyentes desempeñan en la promoción del desarrollo económico y social, fomentando así la cohesión interétnica y la armonía religiosa. En nuestra firme e invariable aplicación de las directrices de “un país con dos sistemas”, “administración de Hong Kong por los hongkoneses”, “administración de Macao por los macaenses” y alto grado de autonomía,  debemos impulsar la implementación integral y acertada de las leyes fundamentales, y promover los intercambios y la cooperación de la parte continental con Hong Kong y Macao, para mantener la prosperidad y la estabilidad duraderas de estas dos regiones administrativas especiales. Junto con perseverar en la concepción de que “ambas orillas pertenecen a la misma familia”, hemos de ensanchar los contactos y la comunicación con los partidos, agrupaciones, organizaciones sociales y personalidades de los distintos círculos de la isla de Taiwan, con miras a llevar adelante el desarrollo pacífico de las relaciones interribereñas. Hay que fortalecer los contactos con los compatriotas de ultramar y los familiares de los chinos repatriados, salvaguardar sus derechos e intereses legítimos, y apoyarlos para que participen activamente en la gran causa de la modernización y la reunificación pacífica de la patria, contribuyan a ella,  y promuevan los intercambios culturales entre China y los demás países. Enarbolando la bandera de la paz, el desarrollo, la cooperación y el ganar-ganar, y de acuerdo con la disposición estatal general sobre el trabajo para con el exterior, es preciso potenciar los intercambios amistosos con los pueblos de los distintos países, las organizaciones políticas, los medios de comunicación y los laboratorios de ideas, con el fin de contribuir positivamente a la promoción de la noble causa de la paz y el desarrollo de la humanidad.

En quinto y último lugar, hay que persistir en impulsar la construcción de la capacidad de desempeñar funciones. Como importante componente del sistema de gobierno del Estado, la CCPPCh debe adaptarse a las exigencias de la profundización integral de la reforma e impulsar vigorosamente dicha construcción valiéndose de ideas reformistas, conceptos innovadores y medidas prácticas, en un esfuerzo por desempeñar un papel de mayor trascendencia en la modernización del sistema de gobierno del Estado y de su capacidad de gobernar.

La CCPPCh tiene que aumentar su capacidad de dominio político, afianzar sus ideales y convicciones, robustecer su identidad política y mejorar su capacidad y nivel en la utilización de teorías científicas con el fin tanto de analizar y juzgar la situación, como de investigar y resolver los problemas. Debe aumentar su capacidad de investigación y estudio, perseverar en la resolución de los problemas como rumbo, adentrarse en la realidad para tener una idea clara de la situación y reunir la sabiduría de todos para plantear métodos de resolución, en un empeño por que las políticas y medidas adoptadas tengan un objetivo definido e incidan en lo clave. Para poder desplegar mejor sus funciones de puente y lazo, la CCPPCh ha de mejorar su capacidad de vincularse con las masas, así como innovar los métodos del trabajo relativo a estas y agilizar y ensanchar los canales que vehiculan las reclamaciones sobre sus intereses. También ha de incrementar su capacidad de cooperar y trabajar en equipo, desarrollar su espléndida tradición de buscar los puntos de acuerdo y aparcar las diferencias, y de ser comprensiva y tolerante, aplicar los principios de trabajo de consultación democrática y deliberación administrativa en pie de igualdad, y respetar e incluir la existencia y expresión de diferentes opiniones, a fin de unir a la gente con estilo democrático de trabajo, ampliar incesantemente el consenso ideológico y reforzar sin cesar la cooperación y el trabajo en equipo.

Los comités del PCCh de los diversos niveles tienen que atribuir importancia al desarrollo de la causa de la CCPPCh y brindarle su apoyo, incluir la consulta política de esta como un importante eslabón en la toma de decisiones, elaborar y aplicar junto con ella y los gobiernos el plan de trabajo anual de consultas; y en cuanto a los asuntos que deben ser sometidos a consulta según estipulaciones explícitas, han de someterlos a las consultas antes de presentarlos a la toma de decisiones para la consiguiente ejecución. Hay que fortalecer la supervisión democrática que ejerce la CCPPCh y mejorar los mecanismos de una supervisión democrática caracterizada por la organización y la dirección, la garantización de los derechos e intereses, la retroalimentación de las informaciones obtenidas y la comunicación y la coordinación. Es necesario impulsar una participación y una deliberación administrativas de la CCPPCh más profunda y pragmática, encargarle que lleve a cabo investigaciones sobre temas importantes, invitar a sus miembros a participar en el estudio y la fundamentación de importantes proyectos, perfeccionar el mecanismo de aceptación  y aplicación de los resultados de la participación y la deliberación administrativas, y aprovechar mejor el papel que desempeña en la impartición de consejos y la prestación de ayuda a la administración de los asuntos estatales. Es imperativo conceder suma atención a la construcción del equipo dirigente de la CCPPCh y mejorar el mecanismo de elección de sus miembros, para incorporar así en su contingente a personalidades sobresalientes con un marcado carácter representativo, alto nivel de deliberación administrativa, reconocimiento de las masas y dotación simultánea de integridad moral y competencia profesional. Hay que adaptarse al desarrollo económico y social, así como al cambio de la estructura interna del frente único, estudiar a fondo los lineamientos y métodos para desplegar mejor las funciones de los diversos círculos de la CCPPCh , ampliar la esfera de la cohesión, reforzar el carácter inclusivo y ampliar el espacio de la participación política ordenada.

La CCPPCh tiene en sus miembros al sujeto de su labor. Hay que respetar y garantizar sus derechos democráticos, perfeccionar su sistema y órgano de enlace,  y proporcionales buenas condiciones para el cumplimiento de sus atribuciones y deberes. Debido al gran prestigio y la alta atención de que son objeto en la sociedad, los miembros de la CCPPCh ejercen mucha influencia y sirven de ejemplo en cada palabra y cada acción suya. Espero que ellos valoren los honores logrados, acaten con rigor la Constitución y demás leyes, apliquen conscientemente los valores medulares socialistas, templen su moral y su conducta, mejoren su estilo de trabajo y cumplan efectivamente el papel de pioneros en su trabajo y la función de representantes entre las masas de sus respectivos círculos, no pudiendo defraudar en el desempeño de sus importantes cometidos ni hacerse indignos de las misiones asumidas.

Camaradas y amigos:

La democracia consultiva socialista, forma exclusiva y ventaja singular de la política democrática socialista de China, es una significativa encarnación de la línea de masas del PCCh en el campo político. El XVIII Congreso Nacional del PCCh planteó que en el desarrollo de nuestra política democrática socialista debemos perfeccionar el sistema y el mecanismo de trabajo de la democracia consultiva, e impulsar su desarrollo en amplitud, en múltiples niveles y de forma institucionalizada. La III Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del PCCh enfatizó que, bajo la dirección de este, debemos  centrarnos en los importantes problemas del desenvolvimiento económico y social y las cuestiones reales concernientes a los intereses vitales de las masas, para efectuar amplias consultas en toda la sociedad,  persistiendo en llevarlas a cabo antes de la toma de decisiones y en el curso de la ejecución de las decisiones tomadas. Estas importantes exposiciones y disposiciones señalan claramente el rumbo que debemos seguir para desarrollar la democracia consultiva socialista de China.

—Tenemos que comprender cabalmente el trascendental juicio de que la democracia consultiva socialista es una forma exclusiva y una ventaja singular de la política democrática socialista de China. La democracia popular ejercida por el pueblo bajo la dirección del PCCh consiste en garantizar y apoyar la condición del pueblo como dueño del país. Esta garantización y este apoyo, lejos de quedar en una mera consigna o palabras vacías, han de aplicarse en la vida política y social del Estado para garantizar al pueblo su derecho a administrar legal y efectivamente los asuntos estatales, las actividades económicas y culturales, y los asuntos sociales.

“La denominación no se crea de la nada, sino que se obtiene de la realidad.” La democracia puede materializarse de muchas formas, por lo que no debemos limitarnos a modalidades inflexibles, ni menos aún, afirmar que solo existe un criterio universalmente válido para juzgarla. Para determinar si el pueblo disfruta de derechos democráticos, hay que comprobar si quienes lo integran tienen derecho a votar en elecciones y a participar en todo momento en la vida política cotidiana; asimismo, hay que comprobar si tienen derecho a participar en elecciones por la vía democrática y, al mismo tiempo, a tomar decisiones, administrar y supervisar por esta misma vía. La democracia socialista no solo necesita procedimientos institucionales completos, sino también una participación y una práctica integradas. La condición del pueblo como dueño del país debe plasmarse concreta y palpablemente en la gobernación del país y el gobierno del Estado por parte del PCCh, en los trabajos de diversos aspectos y niveles de los organismos del Partido y el Estado, y en la materialización y el desarrollo por parte del pueblo de sus propios intereses.

La implementación de la democracia popular y la garantización de la condición del pueblo como dueño del país nos exigen efectuar amplias consultas con las diversas partes dentro del pueblo sobre la gobernación del país y el manejo de los asuntos administrativos. El camarada Mao Zedong dijo: “Las consultas son necesarias para las relaciones entre todos los sectores del país”. “Ustedes ya están familiarizados con el carácter de nuestro Gobierno: consultar al pueblo al abordar los asuntos”, “por lo que cabe llamarlo un gobierno de consultación.” Y el camarada Zhou Enlai dijo: “El espíritu de deliberación de la nueva democracia no radica en la última votación, sino en las consultas y deliberaciones reiteradas previas a la toma de decisiones”.

En el sistema socialista chino, los asuntos se pueden resolver mediante consultas, y los asuntos de todos se consultan entre todos. La verdadera esencia de la democracia popular consiste en encontrar el máximo común divisor de los deseos y las exigencias del conjunto de la sociedad. En cuanto a los asuntos concernientes a los intereses del pueblo, hay que consultarle adecuadamente sobre cómo tratarlos; la ausencia de consultación o su insuficiencia hacen muy difícil abordar con éxito o como es debido tales asuntos. Hemos de persistir en dedicar mayores esfuerzos a hacer consultas siempre que surjan problemas, suceda algo o hagamos cualquier cosa, pues cuanto más numerosas y profundas sean estas consultas, tanto mejor. Los asuntos relacionados con los intereses del pueblo de todas las etnias del país requieren amplias consultas con todo el pueblo y el conjunto de la sociedad; y los relativos a los intereses de las masas populares locales, de una parte o un grupo determinado de ellas y de las masas de los niveles de base exigen también una extensa consultación con las respectivas masas. La realización de amplias consultas con las diversas partes en el seno del pueblo constituye precisamente un proceso por el que se desarrolla la democracia y se aúna la sabiduría colectiva, se unifican los criterios y se construye un consenso, se toman decisiones por las vías científica y democrática, y se materializa la condición del pueblo como dueño del país. Solo procediendo de este modo es posible formar una profunda base para la gobernación del país y la sociedad, y aglutinar una poderosa fuerza.

En todos los tiempos y países, la práctica ha demostrado que, para garantizar al pueblo su condición de dueño del país y apoyarla, las elecciones conformes con la ley que hacen posible la participación de los representantes del pueblo en la administración de la vida estatal y social son muy importantes; pero también lo son considerablemente otros sistemas y formas que hacen realidad la participación del pueblo. Si sus integrantes tienen derecho a votar pero no a participar ampliamente, solo se mantienen despiertos al empezar las elecciones; sin embargo, cuando terminan van a entrar en un periodo de adormecimiento. Este tipo de democracia es una democracia formalista.

Basándonos en la síntesis de la práctica de la democracia popular en la Nueva China, hemos afirmado explícitamente que en un país socialista que, como el nuestro, tiene una población tan numerosa y un territorio tan extenso, la práctica de realizar bajo la dirección del PCCh amplias consultas sobre problemas importantes relativos a la economía nacional y la vida del pueblo encarna la unidad entre la democracia y el centralismo; y que el ejercicio por parte del pueblo de los derechos de elegir y de votar, así como la amplia consultación entre las diversas partes del pueblo antes de tomar decisiones significativas con el fin de lograr en la medida de lo posible la uniformidad de opiniones sobre cuestiones generales constituyen dos importantes formas de la democracia socialista de China. En nuestro país, estas dos formas no se sustituyen ni se excluyen mutuamente, sino que se complementan y se potencian entre sí, constituyendo este hecho la peculiaridad y la ventaja del sistema de nuestra política democrática socialista.

La democracia consultiva, forma singular, exclusiva y original de la política democrática socialista de China, proviene de la espléndida cultura política adquirida por la nación china durante largo tiempo, cultura esta que abarca, entre otras cosas, la justicia para todo el mundo, la inclusión de elementos de naturaleza diversa, así como la búsqueda de puntos de acuerdo archivando las diferencias; del desarrollo real de la política china desde la época moderna; de la dilatada práctica de la revolución, la construcción y la reforma llevadas a cabo por el pueblo bajo la dirección del PCCh; de la gran creación hecha conjuntamente, partiendo del sistema político chino, por los partidos, organizaciones, etnias, estratos y personalidades de los diversos círculos sociales tras la fundación de la Nueva China; y proviene de las innovaciones que desde el inicio de la reforma y la apertura venimos introduciendo sin cesar en el régimen político, de modo que posee profundas bases cultural, teórica, práctica y sistemática.

La democracia consultiva se ha incrustado muy hondamente en el procedimiento entero de la política democrática socialista de China. La democracia consultiva socialista ha persistido tanto en la dirección del PCCh como en el despliegue del papel positivo que desempeñan los diversos elementos; se ha atenido al estatus del pueblo como protagonista mientras ha ido aplicando  el sistema de dirección y el principio organizativo del centralismo democrático; y ha perseverado en el principio de la democracia popular y, al mismo tiempo, ha implementado los requisitos de unidad y armonía. Por lo tanto, podemos decir que la democracia consultiva socialista de China ha contribuido a enriquecer las formas de la democracia, a ensanchar los canales para su ejercicio y a profundizar su contenido.

― Hemos de conocer a fondo la naturaleza básica de la democracia consultiva socialista en todos sus aspectos: esta encarna significativamente la línea de masas del PCCh en el campo político. El PCCh procede del pueblo y está a su servicio, lo cual determina que la República Popular China, fundada por el pueblo chino bajo la dirección del Partido, deba apoyarse firmemente en el pueblo para gobernar el Estado, manejar los asuntos administrativos y administrar la sociedad. El PCCh aplica en el trabajo la línea de masas, persistiendo en hacerlo todo en su beneficio, apoyarse en ellas en todos los casos, actuar según el principio de “de las masas y a las masas” y convertir los propios postulados acertados en acciones conscientes de las mismas. Según estipula la Constitución de la República Popular China, todos los poderes del Estado pertenecen al pueblo, y todos los órganos estatales y sus trabajadores deben valerse del apoyo del pueblo, mantener constantemente estrechos vínculos con él, atender sus opiniones y sugerencias, someterse a su supervisión y esforzarse por servirle. Hay que aplicar con perseverancia la línea de masas y apoyarse fuertemente en el pueblo, lo mismo en la gobernación del país por el PCCh que en el ejercicio de la administración por parte de los órganos estatales.

Tal como se dijo, “un régimen político prospera mediante su conformidad con la voluntad del pueblo y decae con su vulneración”; el porvenir y el destino, sea de un régimen político o de un partido, dependen en última instancia de hacia dónde se inclinan los sentimientos del pueblo. La trayectoria evolutiva del PCCh y de la República Popular China nos enseña que el éxito de sus causas depende del hecho de que en todo momento mantienen vínculos de uña y carne con las masas populares, y representan los intereses fundamentales de su inmensa mayoría. Si se divorciaran de ellas y perdieran su aprobación y apoyo, acabarían fracasando. Debemos poner los intereses del pueblo en primer plano, no pudiendo en ningún momento ni circunstancia cambiar la posición de compartir el aliento y el destino con las masas populares, olvidar el propósito de servirlas de todo corazón, ni abandonar la concepción del materialismo histórico de que estas son los verdaderos héroes de la historia.

El servir de todo corazón al pueblo y representar siempre los intereses fundamentales de las masas populares más amplias constituye la importante premisa y base para que podamos aplicar y desarrollar la democracia consultiva. Los Estatutos del PCCh establecen que el Partido no tiene intereses propios aparte de los de la clase obrera y los de las masas populares más amplias. Lo que representan el PCCh y el Estado por él dirigido son los intereses fundamentales de estas, por lo que todas las teorías, líneas, directrices y políticas, así como todas las disposiciones de trabajo del Partido y del Estado han de proceder del pueblo y elaborarse y ejecutarse a favor de sus intereses. A partir de esta premisa política general, debemos y podemos recoger ampliamente las diversas opiniones y sugerencias en el seno del pueblo. Bajo la dirección unificada del PCCh y mediante variadas formas de consulta, la amplia atención a las opiniones y propuestas, y el amplio sometimiento a la crítica y la supervisión nos permiten alcanzar un consenso más amplio en la toma de decisiones y el trabajo, para evitar efectivamente el mal de la rivalidad, e incluso hostilidades, entre partidos y grupos con intereses establecidos en búsqueda de su propio beneficio; nos permiten, en un sentido amplio, dejar más expeditos los canales que incorporan las distintas demandas y reclamaciones de intereses al procedimiento de toma de decisiones, para superar efectivamente el mal del aferramiento de las diferentes fuerzas políticas a sus opiniones, excluyendo a los disidentes, para salvaguardar y procurar sus propios intereses; nos permiten configurar ampliamente un mecanismo de descubrimiento y corrección de desaciertos y errores, para superar efectivamente el mal de ignorar las circunstancias y considerarnos infalibles al tomar decisiones; nos permiten formar ampliamente un mecanismo para la participación de las masas populares en la administración y gobernación de distintas instancias, a fin de superar efectivamente el mal que les impide expresarse y participar en la vida política del país y la gobernanza social; y nos permiten una amplia aglutinación de la sabiduría y la fuerza de toda la sociedad impulsoras de la reforma y el desarrollo, para superar efectivamente el mal de la falta de un consenso de alto nivel en las diversas políticas y trabajos, con la consiguiente imposibilidad de aplicarlas. Esta es la ventaja particular de la democracia consultiva socialista de China.

La democracia no es un ornamento; no sirve para guardar las apariencias, sino para solucionar los problemas que el pueblo pide que se resuelvan. En todas las actividades de gobernación del PCCh y en todas las acciones de gobierno de la República Popular China, hay que respetar la condición del pueblo como sujeto, valorar el espíritu de iniciativa de las masas, tomarlas como maestros y hacer que el incremento de la sabiduría política y la capacidad de gobernación del Estado y del manejo de los asuntos administrativos arraiguen hondamente en la práctica creativa de las mismas, de modo que los conocimientos auténticos y los puntos de vista penetrantes presentados por diversas partes puedan aplicarse en la gobernación del Estado y el manejo de los asuntos administrativos.

“El cielo ve lo visto por mi pueblo, oye lo oído por mi pueblo.” Tenemos que persistir en considerar que realizar, defender y desarrollar como es debido los intereses fundamentales de las masas populares más amplias constituye el punto de partida y llegada de todos nuestros trabajos. Al realizar trabajos importantes y tomar decisiones significativas, hemos de adentrarnos en las masas para conocer su situación. Debemos priorizar sus intereses, tener siempre en mente sus expectativas, escuchar su voz con atención, reflejar de verdad su voluntad y preocuparnos sinceramente de sus penalidades; debemos perseverar en trasladar el centro de gravedad de nuestra labor a los niveles inferiores, adentrarnos en la realidad, en las entidades de base y en las masas populares, procurar estar al corriente de su situación, resolver sus preocupaciones, aliviar sus quejas y darles más calor humano, así como realizar más cosas positivas y prácticas que les satisfagan, a fin de desplegar plenamente su entusiasmo, iniciativa y creatividad.

― Hemos de hacer efectiva la tarea estratégica de impulsar el desarrollo de la democracia consultiva en amplitud, en múltiples niveles y de forma institucionalizada. Es necesario que, mediante el centralismo democrático, abramos amplios canales de opinión, asimilemos extensamente las ideas ajenas y movilicemos a todos para que piensen y actúen de manera conjunta, lo cual constituye una condición sumamente importante para que en el futuro podamos desarrollar bien las causas, consolidar la situación política de estabilidad y unidad del país, y fomentar la armonía en las relaciones entre los diferentes partidos políticos, etnias, religiones y estratos sociales, y entre los compatriotas de dentro y fuera del territorio nacional. Pues así quedó dicho: “Nada dejará de verse si se observa con los ojos de las masas; nada dejará de oírse si se escucha con sus oídos; nada dejará de conocerse si se reflexiona con su mente”.

La democracia consultiva socialista debe ser tangible, en vez de algo para cubrir solo las formas; debe ser omnidireccional, en vez de limitarse a un solo terreno; y debe aplicarse en todas las instancias del país, en vez de circunscribirse a una sola. Por eso hace falta estructurar un sistema de la democracia consultiva socialista dotado de procedimientos racionales y eslabones completos, para garantizar que esta democracia cuente con sistemas y reglas a los que atenerse, procedimientos que seguir y un orden que obedecer.

Las consultas deben realizarse de manera real; es decir, haciéndolas antes o durante la toma de decisiones, tomando decisiones y reajustando estas y los trabajos de acuerdo con las diferentes opiniones y sugerencias, y garantizando institucionalmente la aplicación efectiva de los logros de las consultas, de manera que nuestras decisiones y trabajos se correspondan mejor con la voluntad del pueblo y se adapten más a la realidad. Hay que desarrollar a través de diferentes canales y formas amplias consultas sobre los temas importantes concernientes a la reforma, el desarrollo y la estabilidad, en especial los relativos a los intereses vitales de las masas populares, y respetar la voluntad de la mayoría de la gente, sin dejar por ello de atender las demandas razonables de la minoría, con vistas a escuchar ampliamente las opiniones de las masas, reunir de la misma manera su sabiduría, aumentar el consenso y potenciar la fuerza convergente. Es preciso ensanchar las vías de consulta para el PCCh, las asambleas populares, los gobiernos populares, la CCPPCh, los partidos democráticos, las organizaciones populares, las organizaciones de base, las empresas, las instituciones públicas, las organizaciones sociales y los laboratorios de ideas de diversa índole; desplegar a fondo las consultas políticas, legislativas, administrativas, democráticas y sociales, y las emprendidas en los niveles de base, así como otras variadas formas de consulta; y establecer y completar múltiples modalidades de consulta, como la presentación de propuestas, la convocatoria de reuniones y foros, la fundamentación, la audiencia y la información públicas, la evaluación, el asesoramiento y las redes informáticas, aumentando de continuo la cientificidad y la eficiencia de la democracia consultiva.

Las masas populares son el punto clave de la democracia consultiva socialista. Es mayormente en los niveles de base donde se toman las decisiones y se hacen los trabajos en lo referente a sus intereses. Conforme a la exigencia de consultar al pueblo y para el pueblo, hay que desarrollar con energía la democracia consultiva a nivel de base, poniendo énfasis en efectuar consultas entre las masas de dicho nivel. Hemos de escuchar atentamente sus opiniones en la toma de cualquier decisión que ataña a sus intereses vitales y consultar con ellas mediante diferentes formas y en los diversos estratos, niveles y aspectos. Es preciso mejorar el sistema de comunicación de las organizaciones de base con las masas, potenciar las deliberaciones y las consultas, y hacer que los niveles superiores den a conocer bien la situación a los inferiores y viceversa, con el fin de garantizar que el pueblo pueda administrar adecuadamente sus propios asuntos según la ley. Es necesario promover la información pública y la reglamentación del funcionamiento de los poderes, y perfeccionar el sistema de información pública sobre los asuntos partidarios, gubernamentales y judiciales, y sobre las operaciones en los diferentes terrenos, de modo que el pueblo supervise el poder y que este funcione a la luz del día.

Camaradas y amigos:

En el discurso inaugural de la I Sesión Plenaria de la CCPPCh, hace hoy 65 años, el camarada Mao Zedong dijo: “Compartimos la sensación de que nuestro trabajo quedará escrito en la historia de la humanidad. Esto mostrará que los chinos, una cuarta parte de la población mundial, se han puesto en pie. [...] A partir de ahora, nuestra nación estará integrada en la gran familia de las naciones amantes de la paz y la libertad; y, con una actitud valiente y laboriosa, creará su propia civilización y labrará su propia felicidad, promoviendo al mismo tiempo la paz y la libertad en el mundo”. Mediante su diligente trabajo y ardua lucha, la nación china, puesta en pie desde hace ya mucho tiempo, está escribiendo un capítulo aún más glorioso de la historia.

“Quienes no cejan en sus esfuerzos, suelen alcanzar el éxito; quienes no dejan de avanzar, suelen llegar a su destino.” La espléndida trayectoria seguida por la CCPPCh a lo largo de sus 65 años de existencia ha quedado inscrita en los anales de la historia. Para abrir un brillante porvenir a la nación china es preciso que todos sus hijos nos unamos en una sola voluntad. ¡Estrechemos aún más nuestra unión, enarbolemos la gran bandera del socialismo con peculiaridades chinas, luchemos juntos, y procedamos con ánimo emprendedor e innovador, para escribir incesantemente nuevos capítulos de la causa de la CCPPCh!

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