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Perspectivas de la cooperación económica de China con Asia-Pacífico

Actualizado el 18-11-2014 | Agrandar | Achicar

Autor:Chen Yuan | Fuente:China International Studies, Núm.5, 2014

  Decimos con frecuencia que el desarrollo chino no puede separarse de Asia-Pacífico y el desarrollo de Asia-Pacífico no puede separarse de China. En los más de 30 años pasados, el desarrollo de China y el de Asia-Pacífico vienen acompañándose, fomentándose mutuamente, iniciando en conjunto una nueva época del desarrollo de Asia-Pacífico. A finales de la década de 1970 y comienzos de la subsiguiente década de 1980, cuando China recién arrancaba el proceso de la reforma y apertura, la región Asia-Pacífico empezó a prepararse y fundó el Consejo de Cooperación Económica del Pacífico (en inglés: Pacific Economic Cooperation Council—PECC). La misión conjunta enlazó a China con las diversas economías de la región Asia-Pacífico y China, lógicamente, se incorporó al PECC. A principios de la década de 1990, China se incorporó a la Cooperación Económica Asia-Pacífico (en inglés: Asia-Pacific Economic Cooperation—APEC), lo cual fomentó el proceso de la reforma y apertura y al mismo tiempo también contribuyó a la cooperación económico-comercial de otras economías dentro de la región con China. a inicios del siglo XXI, China se incorporó a la Organización Mundial del Comercio (OMC), y su apertura al exterior entró en un período completamente nuevo, la interdependencia entre China y las diversas economías de la región Asia-Pacífico se elevó constantemente formando una red de producción Asia-Pacífico poseedora de significado global. El desarrollo de China inyectó potentes fuerzas motrices en el desarrollo de la región Asia-Pacífico y China se convirtió en el mayor o el más importante socio comercial y principal lugar fuente de inversiones de numerosas economías de Asia-Pacífico. La fusión y mezcla de intereses de China con la región Asia-Pacífico llegaron a una amplitud y profundidad nunca antes habidas.

  Precisamente la plena cooperación entre China y diversas economías Asia-Pacífico contribuye a que la economía regional se desarrollen de manera próspera, a que la región Asia-Pacífico sea motor del incremento económico mundial, a que hayamos soportado las serias pruebas de la grave crisis financiera de Asia y global en dos ocasiones, promoviendo enérgicamente la resucitación y desarrollo de la economía Asia-Pacífico. Y, además, precisamente la plena cooperación entre China y diversas economías Asia-Pacífico ha traído a la región Asia-Pacífico beneficios reales. Semejante cooperación basada en los beneficios recíprocos, ganar-ganar, apertura e inclusividad también es digna de ser calificada como preciosas experiencias del desarrollo de la región Asia-Pacífico.

  Echando una mirada a los alrededores, nos damos cuenta de que estamos encontrándonos en un punto de partida de una nueva etapa de desarrollo. Por un lado, la economía de la región Asia-Pacífico sigue poseyendo fuerza motriz para el desarrollo continuo y enorme potencial de desarrollo; por otro lado, las modalidades tradicionales del aumento económico de la región Asia-Pacífico ya han sido rotas, las diversas economías de la región, tanto las desarrolladas como las en desarrollo  se enfrentan a cambios y reforma, algunas tienen que cambiar la estrategia de accionar la economía mediante exportaciones, estrategia que han observado durante largo tiempo, otras necesitan ampliar el consumo doméstico, algunas necesitan apoyarse más en el estímulo de inversiones y otras necesitan “pasar la vida sujetándose bien el cinturón”, etc. Aunque la forma de expresarse es distinta, un punto es conjunto: todas las economías deben cambiar la modalidad de desarrollo económico, reajustar la estructura económica, impulsar la reforma e innovación, liberar el potencial de la demanda doméstica, innovar fuerzas motrices y avivar el mercado, proporcionar fuerzas motrices endógenas al desarrollo sostenido y sano de la economía.

  En China ya hemos tomado la decisión de acelerar el cambio de la modalidad del desarrollo; el incremento económico deja de apoyarse en el accionamiento de inversiones a modo extensivo y el accionamiento mediante exportaciones, sino en mayor grado depender del consumo doméstico y accionamiento innovador. Vamos a acelerar el reajuste estructural mediante el desarrollo de la “nueva economía”, la industria servicio, la urbanización, etc. Ejecutaremos más activamente y con mayor iniciativa la estrategia de apertura; sobre la base de la apertura del litoral ampliaremos la apertura de tierras adentro y las zonas a lo largo de la frontera, poniendo energías en construir la Franja Económica Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI; ampliar el permiso de las inversiones, explorar modalidades de apertura integral a través de la Zona de Experimentación de Libre Comercio (Shanghai) de China (en inglés: China (Shanghai) Pilot Free Trade Zone—CSPFTZ); acelerar los pasos de “salir al exterior”, intensificar la integración de la cadena de valor global y la capacidad de operación internacionalizada; planificar la cooperación multilateral, bilateral y regional, acelerar la construcción de zonas de libre comercio.

  En Asia-Pacífico, las diversas economías también están adoptando medidas para materializar la transformación y desarrollo económicos, elevar la calidad y efectos del desarrollo económico, descifrar los diversos tipos de contradicciones y problemas agudos. Las diversas economías están formulando nuevos programas de cooperación referentes a la interconexión e intercomunicación en infraestructuras, en sistemas y en personas; la cooperación en la economía verde (ecológica), la economía azul, las nuevas energías y otros campos está desenrollándose y ampliándose constantemente. Todas las economías están dedicándose a la apertura y el desarrollo, perfeccionar la red de producción Asia-Pacífico, fomentar la integración y evitar la fragmentación.

  Se puede ver que la idea de China y Asia-Pacífico en la reforma y reajuste es comunicada, los intereses se mezclan, el contenido es complementado y la cooperación es de beneficio mutuo.

  La reforma de una nueva ronda de China concuerda con los intereses del pueblo chino y también con las necesidades de Asia-Pacífico y el mundo, porque la reforma de la nueva ronda permitirá al mercado chino ampliar constantemente su capacidad, a las inversiones en el exterior ampliarse sin cesar, a la economía mantener aumento a alta velocidad durante un tiempo relativamente largo. Esto contribuirá a dar solución al problema de desequilibrio del comercio entre las dos orillas del Pacífico y fomentar el crecimiento inclusivo y sostenible de la región. Al mismo tiempo, el éxito de la reforma de nueva ronda de China también dependerá de la profundización de la cooperación económica Asia-Pacífico porque la región Asia-Pacífico, siendo comunidad de cooperación cada vez más estrecha y los intereses cada vez más mezclados, se enfrenta al desafío común: transformación del desarrollo. Con el objeto de materializar un desarrollo mejor y más rápido de la región, ante todo hay que hacer cada vez más grandes la “torta” que son los intereses conjuntos, permitiendo que los dividendos del desarrollo beneficien a los pueblos de todas las economías; en segundo lugar, hay que intensificar, en el curso del reajuste estructural, la integración de las cadenas del valor, promover a la región Asia-Pacífico para llevar la delantera de todo el mundo en la formación de grupos industriales de incremento, continuar cargando con el principal deber y responsabilidad como motor de la economía mundial; en tercer lugar, hay que respetar y tomar referencia de las beneficiosas experiencias del actualmente existente arreglo de libre comercio regional, juntar fuerzas cohesivas, impulsar el proceso de la integración económica regional para desarrollarse hacia un nivel más alto; en cuarto lugar, hay que promover el fomento de la interconexión e intercomunicación que tiene como meta beneficiar a todos los miembros de los dos márgenes del océano Pacífico y proporcionar garantía al fluido libre de los factores de producción.

  No sabemos cuánto tiempo va a durar la transformación en el desarrollo de la nueva ronda, pero sabemos que tan solo a través de la cooperación podremos triunfar como una región.

  Las relaciones de socios regionales del nuevo período necesitan diseño al máximo nivel. Hoy en día, Asia-Pacífico es una comunidad de destino en la cual en mis intereses están los tuyos y en los tuyos están los míos. Debemos reforzar la coordinación en macropolítica, intercambiar experiencias en política y materializar el aumento de eficacia coordinado.

  Las relaciones de socios regionales del nuevo período necesitan adherirse al regionalismo abierto. La cooperación regional Asia-Pacífico tiene múltiples vías, lo cual es decidido por la pluralidad de la región, pudiendo complementarse mutuamente. Debemos tener una actitud de apertura y apoyo activo y fomentar a la región para ir hacia una integración de grado más alto.

  Las relaciones de socios regionales del nuevo período necesitan impulso integrado. Debemos tomar el desarrollo innovador, la reforma y el aumento como fuerzas motrices, considerar la interconexión e intercomunicación como base, la integración económica regional de nivel más alto como rumbo, impulsándolos a un mismo paso en tripleta.

  Las relaciones de socios regionales del nuevo período necesitan exploraciones e innovaciones. Debemos atrevernos a explorar nuevos conceptos, nuevas visiones y nuevas vías sobre la cooperación económica y la gobernanza económica Asia-Pacífico, desbrozar un camino innovador de ganar-ganar en la cooperación y formar una comunidad de destino caracterizada por la integración de los intereses.

  Las relaciones de socios regionales del nuevo período necesitan cooperación financiera. En primer lugar, hay que intensificar la cooperación en monedas, salvaguardar en esfuerzos mancomunados la estabilidad financiera y la seguridad monetaria de la región. En segundo lugar debemos reunir fondos por múltiples canales para apoyar las construcciones infraestructurales, invirtiendo prioritariamente en esferas como energía, tráfico, telecomunicación, construcciones municipales, etc. El Banco de Inversión en Infraestructuras que propone China constituye un importante esfuerzo en este aspecto. En tercer lugar, hay que dar nuevos pasos para mejorar el mercado de capital, sobre todo desarrollar la financiación directa para servir mejor a la economía real; es preciso perfeccionar las transacciones financieras y mecanismo de liquidación transterritoriales, fomentar la interconexión e intercomunicación dentro de la región en el mercado de capital; establecer, además, organismos regional de clasificación, proporcionando servicios financieros al mercado de capital. En cuarto lugar es necesario ampliar el uso de la moneda patrón en la región y promover más el comercio e inversiones dentro de la región. 

  (El autor Chen Yuan es vicepresidente del Comité Nacional de la XII Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. El presente artículo es discurso pronunciado el 10 de septiembre de 2014 en la 22ª Conferencia del Consejo de Cooperación Económica del Pacífico.)

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