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Destrucción desenfrenada de la cultura china por Japón durante su guerra de agresión contra China

Actualizado el 03-08-2015 | Agrandar | Achicar

Autor: | Fuente:Manuscrito Bandera Roja, Núm. 13, 2015

Autor: Grupo de Redacción del Conciso Manual de Lectura de la Historia China sobre la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa

Durante su guerra de agresión contra China, Japón hizo caso omiso de las leyes de guerra internacionales. Mientras creaba atrocidades de masacre sangrientas, tuvo la desfachatez de valerse de bombardeo, incendio, saqueo y otros medios bárbaros y crueles como pisotear y arruinar desenfrenadamente la cultura china, depredar reliquias históricas y libros y archivos antiguos, lo cual originó a China enormes pérdidas irrecuperables.

1. Los centros docentes de diversos tipos sufrieron grave sabotaje

Antes de julio de 1937, China contaba con 108 centros docentes de carreras especiales para arriba, concentrados en las pocas ciudades grandes y zonas del litoral del sureste y a lo largo del río Changjiang. Los frenéticos bombardeos y saqueos cometidos por el ejército japonés hizo que los centros docentes superiores de China sufrieran destrucciones en extremo graves. La Universidad Nankai, en Tianjin, se convirtió en ruina por el bombardeo japonés. Parte de los centros docentes superiores y secundarios del Norte de China, Centro de China y Sur de China se vieron obligados a mudarse hacia tierras adentro. De 1937 a 1939, 69 centros docentes superiores se mudaron al interior del país. Algunos de ellos, por ejemplo la Universidad de Zhejiang y la Universidad Tongji, se mudaron seis o siete veces en medio del fuego de la guerra.

Los centros docentes superiores ubicados en las zonas ocupadas por las tropas japonesas en su mayoría fueron ocupados o destrozados por el ejército japonés. A finales de agosto de 1938, 91 centros docentes chinos de carreras especiales para arriba sufrieron de destrucción, de ellos 25 se vieron obligados a suspender su funcionamiento; el personal educacional de los centros docentes superiors desempleado por la guerra llegó a ser más de 2.000 personas y los que perdieron posibilidad de estudio casi ocupaban la mitad del número total del estudiantado. La Universidad Qinghua, la Universidad Beiyang, la Universidad Central, la Universidad de Wuhan y otros recintos docentes se convirtieron en cuarteles u hospitals del ejército agresor japonés.

En el campo de la enseñanza secundaria, hasta fines de 1937, 1,368 escuelas secundarias chinas habían sido obligadas a cerrarse, unos 240,000 personas habían perdido el estudio o errados al interior del país. Hasta fines de 1938, 203 escuelas secundarias habían sido obligadas a mudarse al interior. La enseñanza secundaria en las zonas ocupadas por los agresores japoneses se marchitó vertiginosamente. Por ejemplo en Nanjing funcionaban 46 escuelas secundarias en 1936 donde cursaban más de 24,000 alumnos, pero en 1945 cuando el Japón se capituló funcionaban tan solo 15 escuelas con menos de 6,000 alumnos.

En la enseñanza primaria, antes de la guerra había en toda China más de 320,000 escuelas primarias, con 18,360,000 alumnos. En octubre de 1938, cerca de 130,000 escuelas primarias se habían cerrado, 257,000 maestros se vieron obligados a perder el trabajo y 6,438,000 alumnos perdieron el estudio. Después de la guerra, el Ministerio de Educación del Gobierno Nacional de China hizo una investigación que demostró los siguientes datos: en las zonas ocupadas por los agresores japoneses de 16 provincias, así como Beiping, Nanjing, Shanghai, Tianjin y Qingdao donde funcionaban originalmente 2,676 escuelas secundarias, 1,867 arruinadas; 206,704 escuelas primarias, 11,863 arruinadas.

En junio de 1946, el Ministerio de Educación del Gobierno Nacional de China hizo por quinta vez estadísticas recopilando pérdidas de bienes durante la guerra sufridas por los organismos de educación social y escuelas de todo el país, pérdidas equivalentes a 2,374,435,793 dólares estadounidenses, estadísticas que no abarcaban las sufridas en el Nordeste, las regiones de Hong Kong y Taiwan ni las zonas liberadas por el Partido Comunista de China.

2. Enormes pérdidas en lo referente a libros y archivos históricos

En el Incidente del 28 de Enero de 1932, 16 centros docentes superiores de la región de Songhu sufrieron de sabotajes, los materiales bibliotecarios de 12 de ellos fueron parcial o totalmente destruidos. Más de 463,000 ejemplares de libros de La Biblioteca Oriente subordinada a la Editorial Comercial (Shangwu Yinshuguan) fueron incendiados por el ejército japonés. Después de desatada la Guerra de Resistencia Songhu en 1937, de las más de cien bibliotecas públicas originalmente existentes en Shanghai fueron arrasados o saqueados más de 290,000 ejemplares de libros. En Beiping, más de 586,000 ejemplares de libros públicos y privados fueron saqueados o quemados. Entre ellos La Biblioteca del Templo Ancestral Imperial del Palacio Imperial de Beiping fue registrada dos veces por la gendarmería japonesa la cual se llevó, en marzo de 1939, 6,551 ejemplares de revistas. La Universidad Qinghua perdió más de 180,000 ejemplares de libros; La Biblioteca de la Universidad Normal de Beiping, 32,000 ejemplares de libros; más de 59,000 ejemplares de libros chinos y extranjeros (entre ellos libros de ediciones de conservación preciosa) guardados en La Biblioteca de la Universidad de la República,privada, fueron saqueados por los invasores japoneses y sus títeres.

Nanjing fue el lugar más sufrido en cuanto a libros perdidos. La Biblioteca de la Universidad Jinling perdió más de 70,000 ejemplares de libros en chino. Antes de la guerra, La Biblioteca de la Universidad Central tenía guardados unos 400,000 ejemplares de libros pero después de la guerra solo se quedaron 180,000 ejemplares. La Biblioteca de Estudios Nacionales de la provincia de Jiangsu perdió reliquias históricas incluyendounos 70,000 ejemplares de libros y unos 90,000 ejemplares de libros confidenciales impresos. La Biblioteca municipal de Nanjing establecida en el Templo Confucio (Fuzimiao) fue arruinada junto con el Pabellón de la Gran Consumación entre llamas de la guerra, más de 200.000 ejemplares de libros y revistas fueron totalmente arrasados.

La Biblioteca de la Universidad Nankai, en Tianjin, fue destruida en los bombardeos realizados por aviones del ejército japonés, perdió cerca de 100,000 ejemplares de libros (después de la guerra, se rescataron 10,566 ejemplares de libros secuestrados desde la Universidad Kyoto del Japón). En la Universidad Qilu, privada, más de 120,000 ejemplares de libros fueron quemados por el ejército japonés. La BibliotecaProvincial de Shandong perdió 232,000 ejemplares de libros teniendo después de la guerra menos del 4% de la cantidad conservada antes de la guerra. La Biblioteca Provincial de Zhejiang perdió casi 100,000 ejemplares de libros y revistas y más de 100,000 piezas de edición de la Administración de Estudios Nacionales. La Universidad de Zhejiang perdió unos 32,000 ejemplares de libros. La BibliotecaProvincial de Anhui contaba originalmente con más de 100,000 ejemplares de libros conservados respectivamente en Tongcheng, Lihuang (hoy Jinzhai) y otros lugares, todos quemados por el ejército japonés. La Universidad Zhongshan, nacional, contaba con más de 350,000 ejemplares de libros conservados, por mudanzasmotivadas por la guerra, más de 200,000 ejemplares de libros y revistas fueron saqueados por el ejército japonés. La provincia de Guangdong perdió 624,000 libros de propiedad pública y 13,000 ejemplares de libros de propiedad privada. La Biblioteca de Lanzhou, en el lejano Noroeste, sufrió de bombardeos realizados por aviones japoneses, perdiendo más de 30,000 ejemplares de libros y revistas.

El ejército japonés de agresión contra China estableció organismos especialmente dedicados a saquear libros y archivos históricos preciosos de China. En diciembre de 1937 fundó la Comisión de Aceptación de Libros y Archivos Históricos de las Zonas Ocupadas del Centro de China, cuya tarea radicaba en saquear libros preciosos de Shanghai, Nanjing, Hangzhou y otros lugares. Desde enero de 1938 los agentes secretos japoneses hicieron investigaciones sobre más de 70 sitios de Nanjing en que se conservaban libros y parte de ediciones únicas fueron transportadas a Japón. Más de 35,000 ejemplares de libros de edición única conservados en la Biblioteca de Fengpingshan de Hong Kong por La Biblioteca Central del Gobierno Nacional de China fueron saqueados y ocultados en La Biblioteca Imperial de Tokio, Isehara-shi y otros lugares.

Antes de la Guerra, China contaba con 1,848 bibliotecas. Con el destrozamiento hecho por el ejército japonés, en 1943 quedaban solamente 940 bibliotecas conforme a estadísticas, un 50,86% de las existentes antes de la Guerra. Según estadísticas incompletas hechas por el Ministerio de Educación del Gobierno Nacional en enero de 1946, durante los ocho años de la Guerra, las pérdidas de libros de todo el país fueron: más de 2,253,000 ejemplares de libros de bibliotecas públicas, otros 44.000 tomos de 411 cajas con 5,360 titulares; más de 488,000 ejemplares de libros de bibliotecas privadas, otros 1,215 tomos de 168 cajas con más de 18,000 títulos. Las pérdidas reales fueron mucho más que lo narrado. La destrucción de bibliotecas y la pérdida de libros causadas por la guerra de agresión japonesa contra China a las bibliotecas chinas afectaron seriamente el desarrollo de la causa educacional y cultural de China.

3. Las reliquias históricas y sitios históricos sufrieron trágicamente de saqueos y daños

Durante la guerra japonesa contra China, algunas sociedades y eruditos japoneses, con la “arqueología” como pancarta, siguieron muy de cerca los pasos de las tropas japonesas, haciendo investigaciones y excavaciones arqueológicas a modo saqueador sobre sepulcros y sitios de interés histórico de diversos lugares de China llevándose las preciosas reliquias históricas al Japón. La Sociedad de Arqueología de Asia Oriental del Japón y otros excavaron sucesivamente en el Nordeste el sitio prehistórico Piziwo, el sitio Muyangcheng de la dinastía Han, el mausoleo Han en Yingchengzi, el sitio histórico de la dinastía Liao, el sitio del Palacio del Longquanfu de Shangjing de Bohai, el sitio de la Antigua Ciudad Beida, el sitio de palacios Banliancheng de Huichun; en el Norte de China y el Centro de China, excavaron el sitio de la Ciudad del Rey Zhao en Handan, el sitio de la Ciudad Qi, el sitio de las Ciudades de los Reinos Teng y Xue, el sitio del Palacio Lingguang Han-Lu de Qufu, el sitio de ruinas Yin de la Capital de la Dinastía Shang, etc., etc. En mayo de 1938, Matsumoto Nobuhiro y compañía realizaron excavaciones en Hangzhou, Nanjing, Xinyang y otros lugares y escondieron las reliquias históricas en la Universidad Keio del Japón.

Las construcciones antiguas chinas sufrieron de desastres sin precedentes en los bombardeos e incendios. La muralla ladrillos-piedras considerada como la mejor del mundo de la ciudad de Nanjing, las torres fortificadas del portón Zhonghuamen, el muro citadino Guanghuamen, el muro Zhonghuamen fueron destruidos en su mayor parte. En diciembre de 1937, el ejército japonés quemó templos antiguos en Jiaoshan de Zhenjiang, el templo Bishan, el pabellón Songliao y el templo Shuijing se arruinaron entre las llamas; 119 cuartos como construcciones antiguas del templo Dinghui. Lingxingmen, el Pabellón de la Gran Consumación y pabellones y torres y quioscos anexos al Fuzimiao (Templo Confucio) fueron destruidos en los bombardeos. El antiguo templo en Niushoushan en el sur fue destruido en los bombardeos. Grandes extensiones de casas civiles a lo largo del río Qinhuai datadas de las dinastía Ming y Qing fueron destruidas. En agosto de 1938, el templo Yunjusi en Beiping, con más de 1,200 años de historia, fue también aplanado en los bombardeos realizados por aviones japoneses.

Durante el periodo cuando el ejército japonés estaba atrincherado en la provincial de Shanxi, 279 construcciones antiguasposeedoras de gran valor histórico, de tres distritos, Fangshan, Xiangyuan y Fenyang fueron incendiadas. 36 templos y conventos antiguos del distrito de Qinxian fueron arruinados por las tropas japonesas entre ellos figuraban el templo Yongtai en la aldea de Qiaocun y el templo Puxing en la aldea de Kaicun pertenecientes al período de Wei de Norte; el templo Yuantong en Nanjing y el templo Guangji en Rensheng, pertenecientes a la dinastía Tang; el templo Daming en Wusu perteneciente a la dinastía Song, el templo Yongqing en la aldea de Duancun perteneciente a la dinastía Yuan, el templo Fuxing en Yanli y el templo Shifo en Beizhang pertenecientes a la dinastía Ming, etc. En el templo Wang’aizhao en Zhaomiao de Mongolia Interior, con un estilo grandioso, poseía 259 quioscos, 49 pabellones principales, a ambos lados Torre de la Campana y Torre del Tambor a ambos lados, 13 tumbas torres pertenecientes a los ancestros de siete estirpes de la Liga de Ih Ju, todos con estructuras de plata barnizados de oro. El 9 de febrero de 1941, los agresores japoneses irrumpieron en el templo y lo depredaron durante tres días, saqueando todas las figuras de buda, monturas, arcos y flechas con incrustación de oro, colgaduras, así como rollos de sutras preciosos, etc. prendieron fuego a todo el templo.

En abril de 1938, los aviones japoneses llevaron a cabo bombardeo sobre Changsha. La Academia Yuelu construida en el año 976, año noveno del reinado Kaibao del emperador Taizu de la dinastía Song, fue arruinada. En 1940, el ejército japonés, para construir cuarteles, desmanteló más de 20 sitios de valor histórico de la región Jingsha de la provincia de Hubei. Para construir aeropuertos, destruyeron el templo Chengtian de Jingzhou con más de 1,500 años.

Las tropas japonesas destruyeron templos, torres lápidas y tumbas. En las provincias de Shanxi, Shandong y Henan las destrucciones fueron las más frenéticas. No había templo que no fuera depredado por los invasores japoneses. La imagen de Yanzi en Gaomi, la de Senggelinqin en Heze, la lápida Preconizadora de la Piedad Filial en Tancheng, la antigua pagoda de Qinshui, el Xuanmiaoguan en Anyang, el recinto con tumba de Zhuge Liang en Nanyang, etc. todos objetos antiguos, sitios y construcciones con valor histórico, fueron destruidos unos tras otros.

Los museos de China también fueron objetos de seria destrucción. Antes de la Guerra, en toda China funcionaban 37 museos con influencia considerable y en 1944 solo subsistían 18, disminuyendo más de la mitad del total. Tres cuartas partes de los museos subordinados a los centros docentes o bibliotecas fueron arruinados. La Oficina Preparatoria del Museo Central se quedó en Beiping. Wang Zhenduo conservaba 88 piezas de libros, calcados, caligrafías, pinturas y otros objetos, todas saqueadas por las tropas japonesas cuando Beiping cayó en las manos de los invasores japoneses. El fósil del cráneo del “Hombre de Beijing” se extravió en el curso del transporte, siendo una grave pérdida en la historia de la ciencia mundial.

En 1946, el Ministerio de Educación del Gobierno Nacional elaboró un Catálogo General de Cantidad de Pérdida de Reliquias Históricas y Valor Calculado de China durante la Guerra de Resistencia contra el Japón, que recogía pérdidas referentes a libros, reliquias históricas, obras caligráficas y pictóricas, reproducciones de inscripciones lapidarias, sitios con valor histórico, construcciones antiguas, etc., de 17 provincias (no incluidas las del Nordeste), totalizando más de 3,6 millones de piezas más 1,870 cajas y 741 sitios de valor histórico.

Los agresores japoneses llevaron a cabo actos de sabotaje contra la cultura china, destrucciones y saqueos de libros y archivos antiguos y otros objetos de valor histórico de China, creando a China enormes desastres nunca antes vistos en la historia y enormes pérdidas irrecuperables.

(El presente texto se ha escogido del ConcisoManual de Lectura de la HistoriaChina sobre la Guerra de Resistencia contra la AgresiónJaponesa publicado por la Prensa del Pueblo en mayo de2015.)

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