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Conocer correctamente tres importantes puntos en la historia china de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa

Actualizado el 10-09-2015 | Agrandar | Achicar

Autor:Li Wen | Fuente:Diario del Pueblo

La Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa fue una guerra justa librada por el pueblo chino contra la agresión del militarismo japonés, importante parte componente de la Guerra Antifascista Mundial y su principal campo de combate en el Oriente y también una guerra de liberación nacional en la cual China obtuvo victoria cabal por primera vez desde los tiempos modernos en las luchas contra la agresión del enemigo exterior. El pueblo chino, con sus propias luchas tenaces y enormes sacrificios, hizo añico total los intentos del militarismo japonés de esclavizar a China, limpió a cabalidad la humillación debida a los fracasos en los combates repetidos de la cual la nación china padecía desde los tiempos modernos al rechazar agresiones extranjeras. Desde entonces, nunca habría agresores capaces de hacer y deshacer a su antojo en el territorio chino. 

La Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa que libraba China tuvo el Incidente del 18 de Septiembre sucedido en 1931 como punto de partida y se finalizó en 1945 cuando el Japón declaró la rendición. Fue una lucha difícil y zigzagueante de 14 años. La Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa que duró 14 años fue un todo íntegro. La resistencia parcial de los primeros seis años tuvo lugar principalmente en el Nordeste, el Norte de China, así como en Shanghai y otros lugares, constituyendo herald e importante parte componente de toda la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa; la resistencia de los ocho años posteriores fue prolongación y desarrollo de la resistencia parcial del período anterior de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa librada por toda China y, también, batalla decisiva que China llevó a cabo con todas las energías nacionales para combatir y al final triunfó sobre los agresores japoneses. Al estudiar y conocer la historia china de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa hay que poner fuerzas en detenerse e investigar a fondo tres importantes puntos siguientes. 

I. La Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa librada por China fue importante parte componente de la Guerra Antifascista Mundial. China llevó la delantera en abrir independientemente el campo de batalla principal del Oriente de la Guerra Antifascista Mundial 

La Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa librada por China poseía, desde el mismísimo comienzo, el importante significado de salvar la civilización humana y defender la paz mundial. El camarada Mao Zedong indicó: “Nuestro enemigo es enemigo de carácter mundial y la Guerra de Resistencia librada por China es resistencia de carácter mundial”. En esta Guerra Antifascista Mundial relacionada con la paz mundial y el destino de la humanidad, la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa que tenía lugar en China fue librada más temprano y se prolongó por más tiempo. El campo de batalla chino, durante muchos años, inmovilizó y combatió las fuerzas principales del ejército japonés y jugó el papel decisivo para triunfar sobre el fascismo japonés. 

China disparó el primer tiro en la Guerra Antifascista Mundial. Después de la Primera Guerra Mundial, el fascismo japonés se despegó con rapidez acompañando el desborde del fascismo internacional de Italia, Alemania y otros países. En la década del 1920, se formó oficialmente el fascismo del Ministerio de Guerra del Japón que abanicó con energía extrema el fervor de guerra de agresión contra China. En 1927, el primer ministro japonés Tanaka Yoshihito presidió en Tokio una llamada reunión oriental teniendo como punto prioritario discutir lo referente a agredir a China. Luego de la reunión, Tanaka Yoshihito redactó un documento titulado “Activa política fundamental del Imperio para con Manchuria y Mongolia” que presentó ante el Tenno Hirohito. Esto fue el tristemente famoso Memorial Tanaka. Ahora algunos tipos del ala derechista del Japón pretenden la existencia del Memorial Tanaka, no obstante, los hechos históricos de diversas partes corroboran que el Memorial Tanaka fue un hecho indudable. El Memorial Tanaka manifestó con toda claridad la extravagante idea arribista de primero arrebatar Manchuria y Mongolia, luego ocupar toda China para después anexarse Asia y ser hegemónico en el mundo. Por eso, el Memorial Tanaka fue programa general del militarismo japonés para desatar guerras agresoras contra otros países durante las décadas 1930 y 1940. En 1930, el fascismo japonés subió oficialmente al escenario político, con ello aceleró los preparativos para desencadenar guerras agresoras. En 1931 el Japón tomó la delantera en desatar el Incidente del 18 de Septiembre de invadir el Nordeste de China, prendiendo el primer fuego de la guerra de agresión al exterior. En los momentos cuando los principales países de Occidente llevaban a cabo la política de conciliación y consentimiento para con la guerra de agresión desatada por el Japón, el pueblo chino, enarbolando la bandera de lucha contra la agresión fascista, se alzó heroicamente y disparó el primer tiro de la Guerra Antifascista Mundial, levantando el preámbulo de la Guerra Antifascista Mundial. 

China abrió independientemente el primer campo de batalla de gran escala de la Guerra Antifascista Mundial. En 1937, el Japón provocó el Incidente del 7 de Julio iniciando la guerra general de agresión contra China, teniendo por objeto arruinar a China. Frente a la frenética agresión fascista, los militares y civiles chinos, bajo la bandera del Frente Único Nacional Antijaponés, compartiendo todos un intenso odio contra el enemigo, uniéndose para rechazar la humillación procedente del extranjero, abrieron de modo independiente el primer campo de batalla de gran escala de la Guerra Antifascista Mundial. Durante el período de ataque estratégico japonés y de defensa estratégica china, ambas partes, China y el Japón, metieron a más de cuatro millones de efectivos en la guerra, la línea bélica se prolongó por más de 1.800 kilómetros, el fuego de guerra se extendió a más de 10 provincias y regiones chinas, las tierras con guerra cubrieron unos 1.600.000 kilómetros cuadrados. Cuatrocientos millones de chinos (la población de China era de cerca de quinientos millones de habitantes por entonces) fueron involucrados en la guerra. El estallido de la guerra general China-Japón fue manifestación según la cual las contradicciones entre el fascismo y el antifascismo ascendieron a las contradicciones principales del mundo por entonces. Ello produjo efectos en el mundo que influían en la situación conjunta e incluso cambiaron la configuración y de hecho se hizo el punto de inicio de la Segunda Guerra Mundial. 

China, de principio a fin, resistió y contuvo las fuerzas principales terrestres japonesas. En la Guerra Antifascista Mundial, el campo chino rechazó e inmovilizó más de dos tercios de efectivos de las fuerzas terrestres y una considerable parte de las fuerzas naval y aérea del Japón, atando firmemente las manos y los pies al fascismo japonés haciendo que se hundiera en el fango de guerra prolongada del cual le era imposible librarse. La guerra de resistencia prolongada que China llevaba a cabo contuvo el plan japonés de marcha hacia el norte para invader Siberia, permitiendo a la Unión Soviética evitar la necesidad de combatir en dos líneas, respaldando enérgicamente a la Unión Soviética para rechazar el fascismo alemán; contuvo y postergó los pasos japoneses de marcha hacia el sur para atacar el Sureste Asiático, obligando al ejército japonés a tener pesado fardo que le significaba el campo bélico chino al marchar hacia el sur, dando enérgico apoyo a los Estados Unidos y el Reino Unido para combatir al Japón; al final China hizo añico los intentos estratégicos del Japón de marchar en dos sentidos y aliarse con el fascismo alemán y el fascismo italiano y procurar la hegemonía en el mundo. La guerra de resistencia prolongada en China no solo posibilitó a la Unión Soviética, los Estados Unidos, el Reino Unido y otros países antifascistas ganarse tiempo precioso para hacer preparativos, sino que jugó imporante papel al garantizar a los Aliados para aplicar la gran estrategia “primero Europa luego Asia”. El presidente estadounidense Franklin D.Roosevelt dijo alguna vez: “Si no hubiera China, si China hubiera sido abatida, piensen esto: ¿cuántas divisiones de efectivos japoneses podrían haber sido trasladados a otros lugares para combatir? Estos habrían podido ocupar en seguida la Oceanía, la India, sin necesidad de gastar fuerza alguna para abatir estos lugares. Podrían haber marchado sin tropezar con obstáculo alguno hacia Medio Oriente”, “el Japón podría haberse coordinado con Alemania para celebrar ataques por dos flancos y reunirse en Oriente Próximo, aislando totalmente a Rusia, adueñarse y tragarse Egipto, cortando totalmente las líneas de comunicación que atraviesan el Mediterráneo”. El premier inglés Winston Leonard Spencer Churchill también dijo: “Si China quedara en bancarrota, por lo menos 15 divisiones del ejército japonés, o, tal vez, 20, se habrían liberado para luego invadir a gran escala a la India, lo que hubiera sido de veras posible”. El mariscal soviético Vasili Ivánovich Chuikov expresó: “En nuestros tiempos más duros de la guerra, el Japón no pudo atacar la Unión Soviética, pero sí sumergir a China en sangre. Aquel que respete, aunque sea en algo, la realidad objetiva, no puede sino reflexionar este hecho indiscutible”. 

China abogó activamente por el establecimiento del frente único antifascista internacional y promoverlo con entusiasmo. La Guerra Antifascista Mundial fue una guerra de carácter internacional. Establecer un amplio frente único antifascista internacional constituyó importante garantía para triunfar sobre los agresores alemanes, japoneses e italianos. Estallida la Guerra de Resistencia a escala nacional, China no solo llevó la delantera en establecer en el Oriente mundial el frente único antijaponés, sino que realizó esfuerzos duraderos e incansables por establecer el frente único antifascista internacional. A medida que sobresalían el lugar y el papel de la Resistencia china en la Guerra Antifascista Mundial con el tiempo que pasaba, las fuerzas internacionales representadas por la Unión Soviética, los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia fueron acortando gradualmente la distancia con China en la cooperación estratégica sobre la base de los intereses conjunto de la lucha contra la agresión fascista. Cuando el Japón desencadenó la Guerra del Pacífico y la Segunda Guerra Mundial se extendió a la esfera de todo el globo, China tomó la iniciativa para reformar la coordinación estratégica con la Unión Soviética, los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y otros países Aliados, fomentando el establecimiento oficial del frente único antifascista internacional y creando condiciones favorables para conquistar el triunfo en la guerra. En la etapa posterior de la Guerra, China participó en la fundación de la Organización de las Naciones Unidas y se hizo uno de los cinco Países Miembro del Consejo de Seguridad de la ONU. China no solo participó activamente en los asuntos internacionales, apoyó los movimientos independentistas de los países vecinos y defendió los intereses de las naciones débiles y pequeñas, sino que combatió hombro a hombro con los Aliados, desempeñando importante papel para derrotar completamente el fascismo y haciendo contribuciones históricas a la creación de la ONU y a la consolidación de los frutos de posguerra. 

Los militares y civiles chinos, junto con los de los diversos países, se apoyaban y se coordinaban recíprocamente. A principios de la guerra de resistencia a escala nacional, la Unión Soviética fue el principal apoyador a China en la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. La Unión Soviética, además de brindar gran ayuda en lo material, envió gran número de consejeros militares y expertos en tecnología a China, incluso envió destacamentos de voluntarios de fuerzas aéreas a China para participar en la lucha china. Más de 200 pilotos voluntarios soviéticos ofrecieron la vida durante la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa que libraba China. En 1941, Claire Lee Chennault (1893-1958) organizó el Destacamento de Aviación Voluntaria Estadounidense en Apoyo a China (o sea el Destacamento Tigres Voladores) que ayudaba a las fuerzas aéreas chinas para combatir a los agresores japoneses. Estallida la Guerra del Pacífico, los Estados Unidos aumentó el apoyo militar a China. Los combatientes antifascistas de Corea, Vietnam, Canadá, la India, Nueva Zelanda, Polonia, Dinamarca, así como Alemania, Austria, Rumania, Bulgaria, el Japón y otros países participaron directamente en la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa que llevaba adelante China. El médico canadiense doctor Norman Bethune, el médico hindú Kwarkanath S. Kotnis, el corresponsal alemán Hans Shippe y otros ofrendaron sus preciosas vidas a la causa china de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. Igualmente, siendo importante base estratégica de los combates de los Aliados contra la Agresión Japonesa en la región Asia-Pacífico, China proporcionó gran cantidad de materiales estratégicos e informaciones militares a los Aliados, apoyándoles en la lucha antifascista con recursos humanos, materiales y financieros. La Expedición China fue enviada a Myanmar donde combatió en coordinación con las Fuerzas Aliadas, haciendo que el ejército japonés sufriera golpes pesados poco vistos luego de la Guerra del Pacífico. La Expedición China realizó contraataques en el norte de Myanmar y el oeste de la provincia china de Yunnan, con lo cual creó condiciones favorables para que las Fuerzas Aliadas recuperaran Myanmar y alivió la presión que sufrían las Fuerzas Aliadas en la región India-Myanmar y la región del Pacífico. 

II. El Partido Comunista de China fue piedra angular en la lucha unida de la nación china contra los agresores japoneses 

El Partido Comunista de China, siendo destacamento de vanguardia de la liberación de la nación china, planteó sucesivamente una serie de ideas y teorías importantes, contestó de modo creativo los problemas de carácter fundamental y estratégico concernientes al éxito o fracaso de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, abrió amplios campos de batalla en la retaguardia del enemigo durante la Guerra, estableció bases de apoyo antijaponesas que se consolidaron, sostuvo la esperanza de toda la nación de salvación y búsqueda de la sobrevivencia, haciéndose piedra angular que persistía en la resistencia prolongada para conquistar el triunfo final de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. 

Luego del Incidente del 18 de Septiembre en 1931, llevó la delantera en enarbolar la gran bandera de resistencia contra la Agresión Japonesa, poniendo en pleno juego el papel de ejemplo de los comunistas y estimulando con espíritu sublime y acciones ejemplares a la voluntad y la victoria necesaria del pueblo de toda China. El Partido Comunista de China siempre consideró como sagrada misión el llamar, dirigir y unir a todo el pueblo chino para combatir en conjunto a los agresores japoneses, los comunistas lo practicaron en persona, mantuvieron firme la voluntad y juraron combatir hasta la muerte, poniendo en pleno juego el papel de vanguardia y modelo. Después del Incidente del 18 de Septiembre en 1931, el Comité Central del Partido Comunista de China y el Gobierno de la Zona Central de los Soviets aprobaron uno tras otro más de diez documentos llamando al pueblo a oponerse armado a los invasores japoneses. Cuando el ejército guomindanista realizaba “bloqueo y aniquilamiento” con gran cantidad de efectivos, el Partido Comunista de China continuó haciendo enormes energías en dirigir la lucha antijaponesa en el Nordeste. Estallido el Incidente del 7 de Julio en 1937, el Comité Central del Partido Comunista de China emitió en seguida el llamamiento telegráfico en el cual planteó: “¡Tan solo el que toda la nación realice resistencia es nuestra salida!” Frente a los ataques a gran escala del ejército japonés y el retroceso sucesivo del ejército guomindanista, el VIII Ejército y el Nuevo 4º Cuerpo de Ejército, sin temor a las penurias y dificultades, yendo al encuentro de las dificultades, avanzaron intrépidamente a la retaguardia del enemigo donde realizar guerra de guerrillas. El gran triunfo en la batalla de Pingxingguan fue el primer triunfo significativo conseguido por el ejército chino desde el inicio de la resistencia nacional, estimulando en gran medida la voluntad de lucha antijaponesa del pueblo entero de China. Luego de entrar en la fase de equilibrio estratégico, los campos de batalla en la retaguardia del enemigo dirigidos por el Partido Comunista de China se hicieron más en campos de combate principales contra el ejército agresor japonés, haciendo frente a unos 58%-75% del ejército invasor japonés y casi la totalidad de las fuerzas títeres. Durante la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, siendo cuartel general y centro de guía de la lucha antijaponesa en la retaguardia del enemigo Yan’an en el norte de la provincia de Shaanxi se hizo lugar sagrado a que se dirigían las grandes masas de progresistas y jóvenes revolucionarios. 

Partir de la realidad de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, aglutinar las fuerzas de toda la nación para rechazar a los invasores extranjeros y abogar activamente por establecer y defender con firmeza el frente único nacional antijaponés. Mao Zedong dijo: “El que el Japón se atreva a ultrajarnos radica como causa principal en el estado inorganizado del pueblo chino”. El Partido Comunista de China, siendo el partido político avanzado más poseedor de fuerzas organizadoras políticas, en momentos clave del peligro y ruina nacionales, llevó la delantera en plantear la polítca de lucha armada antijaponesa y establecer el frente único nacional antijaponés; abandonando las discordias anteriores, puso toda energía en la solución pacífica del Incidente de Xi’an el 12 de Diciembre de 1936 y terminó en materializar el establecimiento del frente único nacional antijaponés y la resistencia unánime de todo el pueblo contra la Agresión Japonesa. Luego de entrar la guerra en la fase de equilibrio estratégico, enfocándose a los mordisqueos anticomunistas de los grupos recalcitrantes del Guomindang, sobre todo el Incidente del Sur de Anhui, en 1941, el Partido Comunista de China, siempre considerando como lo más importante la unidad en la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, mientras repelía el auge anticomunista del Guomindang, defendió con toda energía la unidad entre el Partido Comunista de China y el Guomindang y el frente único nacional antijaponés. Se puede decir que por más duras que fueran las condiciones, por más peligrosa que fuera la situación, por más cruel que fuera la guerra, el Partido Comunista de China siempre fue firme defensor del frente único nacional antijaponés. 

Formular claramente y practicar la aplicación integral de la línea antijaponesa de toda la nación y los principios globales estratégicos de guerra prolongada y practicar la guía bélica de triunfar sobre lo poderoso con lo débil nuestro. China era un país débil semicolonial y semifeudal. Para poder vencer al Japón, país imperialista poderoso, era preciso llevar a cabo un plan de guía directriz bélico correcto. Después de estallar la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa a escala nacional, el Partido Comunista de China planteó el Progrma de Salvación Nacional en Diez Puntos dirigido a vencer completamente al Japón y formuló en forma íntegra y sistemática la ejecución integral de la línea antijaponesa de toda la nación y los principios globales estratégicos de guerra prolongada. Mao Zedong indicó: “Al movilizar a las masas populares de todo el país, crearemos un inmenso mar que hundirá al enemigo en la tragedia de ser sepultado y crear condiciones de subsanar deficiencias en armas y otros aspectos y crear premisas dirigidas a superar toda dificultad de la guerra”. Mao Zedong, además, analizando de manera objetiva las características de los tiempos en que se encontraban ambas partes, China y el Japón, y, con una visión estratégica rica en perspectiva, trazó las tres fases de la evolución y desarrollo de la guerra antijapones duradera nacional, la de defensa estratégica, la de equilibrio estratégico y la de contraofensiva, sobre todo expuso el importante significado del viraje de China de débil hacia fuerte en la fase de equilibrio estratégico y señaló con claridad el futuro luminoso de que la victoria final pertenecería a China. El Guomindang también practicó algunas líneas, principios y políticas acomodándose a la guerra antijaponesa nacional, practicó la estrategia de desgaste duradero, pero enfatizó demasiado “cambiar el tiempo por el espacio”, enfatizó en exceso la dependencia de la intervención de las potencias y el apoyo foráneo, apoyarse puramente en el gobierno y el ejército para luchar contra la Agresión Japonesa, sin poder movilizar a plenitud y armar a las masas populares, sin ver la extrema importancia de la fase de equilibrio estratégico de la correlación en la cual el enemigo era poderoso y la parte china débil, contando con un aspecto parcial y negativo. 

Abrir y desarrollar campos de combate en la retaguardia del enemigo, desplegar guerra de guerrillas y crear una configuración estratégica favorable para la resistencia antijaponesa a escala nacional. Basándose en el conocimiento científico sobre los puntos fuertes y débiles de China y el Japón, el Partido Comunista de China realizó innovación estratégica, elevó al lugar estratégico la guerra de guerrillas antijaponesa, elaboró una serie completa de programas, principios y políticas dirigidas a abrir campos de combate en la retaguardia del enemigo y desplegar la guerra de guerrillas. El Partido Comunista de China abrió sucesivamente cuatro grandes campos de batalla: Norte de China, Centro de China, Sur de China y Nordeste, convirtiendo la retaguarda del enemigo en el frente antijaponés del pueblo chino. Haciendo eco recíproco entre los campos en la retaguardia del enemigo y los campos frontales se integraron dos configuraciones estratégicas de campos de batalla durante la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa librada por China. En la fase de defensa estratégica, las victorias sucesivas en los combates librados en los campos de batalla en la retaguardia del enemigo contuvieron y gastaron gran cantidad de efectivos del ejército japonés haciendo a este difícil de trasladar más cuantiosos efectivos hacia los campos de batalla frontales, lo cual jugó importante papel para acelerar la llegada de la fase de equilibrio estratégico. Después de entrar en la fase de equilibrio, el ejército japonés usó paso a paso sus fuerzas principales de combate en la retaguardia. En los dos primeros años, los militares y civiles chinos de los campos de combate en la retaguardia del enemigo resistieron a alrededor del 60% de efectivos del ejército invasor japonés y casi la totalidad de los títeres, libraron más de diez mil combates, hicieron añico cerca de cien actos de “limpieza” librada cada vez por más de mil hasta de cincuenta mil efectivos del ejército japonés. Los campos de batalla en la retaguardia del enemigo ascendieron paso a paso a ser campos de batalla principales en la resistencia nacional. En 1940, el fascismo internacional se volvió más arrogante que nunca en su agresión. En el seno del Guomindang, se hizo evidente la tendencia de conciliación con el Japón. La Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa se enfrentó a una severa prueba. El VIII Ejército dirigido por el Partido Comunista de China tomó la iniciativa de desencadenar la Gran Batalla de Cien Regimientos y consiguió importante victoria, con lo que animó la confianza de todo el país en la victoria de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. Durante toda la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, en la retaguardia del enemigo se organizaron varias decenas de combates a gran escala, a nivel de batalla eliminando a gran cantidad de efectivos del ejército japonés y las tropas títeres, asestando serios golpes al ejército invasor japonés. 

Crear bases democráticas antijaponesas y forjar bases estratégica para conquistar la victoria final de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. Las bases de apoyo antijaponesas fueron bases estratégicas de las cuales dependía la guerra de guerrillas para ejecutar tareas estratégicas alcanzando el objetivo de defenderse y desarrollarse a sí mismas, eliminar y expulsar al enemigo y mantener básicamente la resistencia en la retaguardia del enemigo. El Partido Comunista de China dirigió en todo el país la creación de muchas bases de apoyo democráticas antijaponesas, las cuales fueron desarrollándose y robusteciéndose gradualmente iniciándose en unos lugares aislados para luego ir enlazándose entre sí. Para cuando la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa triunfó, la superficie de las bases de apoyo se aproximó a un millón de kilómetros cuadrados con una población de cerca de cien millones de habitantes. El constante desarrollo y robustecimiento de las bases de apoyo obligaron al ejército japonés a ir encogiéndose paso a paso hacia ciudades grandes y medianas, vías de comunicación esenciales y litoral. En las bases de apoyo, el Partido Comunista de China exploró la ejecución de una serie completa de medidas políticas y principios democráticos antijaponeses, desplegó diversos renglones de reforma social encaminada a reajustar las relaciones de producción y elevar las fuerzas de producción, convirtiéndolas en sólidos baluartes en que los militares y civiles formaban un todo íntegro, no solo se enfrentó, durante el período más duro de la fase de equilibrio a las “guerras de fuerzas globales” continuas y crueles del ejército japonés, triunfó sobre las inimaginables dificultades diversas originadas por los ataques conjuntos realizados por el ejército japonés, las tropas títeres y las fuerzas recalcitrantes guomindanistas, sino que acumuló nuevas fuerzas paso a paso, creando condiciones para virarse a la contraofensiva parcial. Las bases de apoyo proporcionaron ricas referencias para construir la Nueva China. 

III. El pueblo chino dio enormes sacrificios e hizo importantes contribuciones para ganar la victoria de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial 

La China de entonces distaba considerablemente en fuerzas económicas, fuerzas militares y otros aspectos respecto al Japón. Bajo numerosas circunstancias, los militares y civiles chinos realizaban la heróica resistencia casi a cuerpo, completando la desventaja en armamentos con un espíritu de lanzarse adelante sin preocuparse por la vida, para aliviar la crisis en el campo de batalla. Además, el fascismo japonés inhumano y perverso realizó para con el pueblo chino matanza, persecución, esclavitud y pisoteo inauditos, aplicando todo tipo de medios crueles hasta el extremo, dejando una página oscura, la más bárbara y la más infame, en la historia de la civilización de la humanidad. Conforme a estadísticas incompletas, las bajas (muertos y heridos) de militares y civiles de China fueron superiores a 35 millones de individuos (de ellos, más de 3.800.000 miembros del ejército), un tercio del total de muertos y heridos de los diversos países en la Segunda Guerra Mundial. 

Después del Incidente del 18 de Septiembre en 1931, sobre todo comenzada a escala nacional la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, las diversas clases, estratos sociales y agrupaciones sociales de China se organizaron conscientemente para desplegar varias formas de lucha por la resistencia contra la Agresión Japonesa y por salvación nacional. Los obreros de todos los lugares del país participaron en la lucha antijaponesa bajo formas variadas. A despecho de los bombardeos y sorpresas aéreas japoneses, desplegaron la producción. Arriesgándose la vida transportaron tropas y víveres militares, ayudaron a damnificados para librarse del peligro, organizaron grupos de salvación nacional, asociaciones por salvación nacional, sociedades de apoyo a la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa y otros movimientos por la salvación nacional. Los campesinos que representan la mayoría absoluta de la población china, bajo circunstancias de soportar pesados servicios laborales, proporcionaron gran cantidad de cereales para la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, garantizando el suministro de cuantiosos materiales de necesidad militar y servicios en el campo de batalla. Los campesinos chinos, laboriosos, valientes, sencillos y honrados, constituyeron fuente de efectivos militares. Un número considerable de jóvenes campesinos se alistaron en las fuerzas armadas antijaponesas. Las grandes masas de personalidades de los círculos industriales y comerciales organizaron la producción en horas extras, satisfaciendo con sus esfuerzos las necesidades de vida básicas del ejército y las masas populares, donando dinero y materiales en apoyo a la Resistencia, y eligiendo a representantes para saludar a los mandos y combatientes en el frente combativo. Muchas personalidades de sector industrial y commercial idearon todo medio como mudar a zonas seguras máquinas y materiales para persistir en la producción bajo circunstancias muy difíciles. Numerosos intelectuales, quitándose el hábito de costumbre, sobre todo, los jóvenes patrióticos, fueron al campo, a la retaguardia del enemigo, a las tropas, para participar directamente en la lucha antijaponesa. Las grandes masas de mujeres pidieron donaciones para la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, socorriendo a los damnificados y refugiados incluidos niños, etc. dando respaldo al frente de combate en formas diversas. Las mujeres de las bases de apoyo antijaponesas confeccionaron con entusiasmo uniformes para las tropas antijaponesas, les llevaron víveres, municiones, socorrieron a los heridos y enfermos, mandaron a sus hijos o esposos para alistarse en el ejército, hicieron reconocimiento sobre la situación del enemigo y transmitieron informaciones de importancia militar. Muchas mujeres participaron directamente en tropas y en combates, apareciendo de entre ellas heroínas y hazañas como Zhao Yiman (1905-1936), “lanzarse ocho mujeres al río” de las tropas del Ejército Aliado Antijaponés del Nordeste, etc.  

Frente a la quema, la matanza, el saqueo y el asalto y al complot de secesión nacional realizados por los agresores japoneses, las poblaciones de las minorías étnicas y la etnia han de toda China se unieron estrechamente, para combatir al enemigo e hicieron importantes contribuciones a la lucha por ganar el triunfo de la guerra antifascista. Después del Incidente del 18 de Septiembre en 1931, las diversas minorías étnicas y la etnia han de la región del Nordeste participaron y organizaron diversos tipos de sociedades antijaponesas y tropas de voluntarios antijaponeses. Los famosos héroes antijaponeses Chen Hanzhang (1913-1940, etnia manchú), Zhou Baozhong (1902-1964, etnia bai), Li Hongguang (1910-1935, etnia coreana), etc. fueron excelentes representantes de las minorías étnicas. Comenzada en el ámbito de todo el país la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, Qi Junfeng (1915-1947), “reina de la bandera Xigong”, Ba Yunying (1899-1966), esposa del “rey Ewang de la bandera Donggong”, Erenqing Dalai, esposa del “rey Anqi de la bandera Maoming”, todas heroínas de etnia mongola, se incorporaron al campo de resistencia antijaponesa, dirigiendo tropas mongolas combatieron heroicamente eliminando al enemigo y fueron respetuosamente calificadas tres “reinas” durante la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. El Subdestacamento Hui del Centro de Hebei dirigido por el héroe Ma Benzhai (1901-1944, etnia hui) fue prestigiado como una unidad que no encontrara enemigo invencible, era capaz de conquistar toda fortaleza, no era posible derrotarse, no se malograba. Las masas populares de etnias li, miao y otras minorías habitantes de la isla Hainan se organizaron en destacamentos campesinos de defensa propia y otras fuerzas antijaponesas combatiendo en coordinación con las unidades antijaponesas; organizaron guerrillas marítimas, realizando reconocimiento sobre los transportes en el mar de los invasores japoneses y asestando golpes a los equipos de transporte marítimo enemigo. Las masas populares de más de 20 minorías étnicas de la provincia de Yunnan, bajo circunstancias de vida muy duras, ahorrando sus necesidades de alimentos y vestidos, comprando bonos estatales de salvación nacional, donando materiales, entregando cereales militares, apoyaron la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa; movilizaron gran cantidad de recursos humanos para construir la carretera Yunnan-Myanmar, garantizando los servicios fluidos de esta línea de transporte internacional muy importante durante la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. El Panchen Erdeni IX (Lobzang Thubten Choskyi Nyima Geleg Namgyal Palsangpo, 1883-1937) y el Dalai Lama XIII (Ngawang Lozang Thubten Gyatso Kutral Wangchuk Cholek Nambagyawa Pasangpo, 1876-1933), líderes religiosos del Tíbet, emitieron telegramas a todo el país, condenando los crímenes del Japón de invadir a China y abogando firmemente por la lucha antijaponesa. El pueblo de las diversas etnias de Xinjiang realizó actividades de donación a gran escala, hasta agosto de 1944, donó 154 aviones. Los miembros de etnias gaoshan, she, tujia y otras minorías étnicas que vivían en diversos lugares de la parte continental de la patria china, participaron en la lucha antijaponesa a través de formas variadas. Un número nada insignificante de compatriotas de Hong Kong y Macao tomaron iniciativa de regresar a tierras de origen de sus antepasados donde participar en la lucha antijaponesa. Más de 50.000 compatriotas residentes en Taiwan retornaron a la parte continental de la patria para participar en la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. 

Los chinos de ultramar donaron dinero y recursos humanos e hicieron contribuciones en formas diversas a la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa que se libraba en la patria y a la Guerra Antifascista Mundial. Los chinos residentes en diversos lugares del mundo se organizaron, fundando agrupaciones de lucha antijaponesa por la salvación nacional. Existieron más de 3.940 grupos a diversos tipos de chinos de ultramar con tres grandes organizaciones como representantes: Federación de Lucha de Chinos de Ultramar de Toda Europa contra la Agresión Japonesa, Sociedad General de Chinos de Ultramar del Sur y Sociedad de Chinos Residentes en América. El Sr. Chen Jiageng (Tan Kah Kee, Ding Gak Kh’eing, 1874-1961), a los 67 años de edad, encabezando personalmente una delegación de saludo Nanyang regresó a través de un largo viaje a China para saludos e inspecciones, estimulando la voluntad de lucha de militares y civiles de la patria contra el enemigo, promoviendo el auge del retorno de chinos de ultramar a la patria china para efectuar inversiones. De 1937 a 1942, los chinos de ultramar donaron 217 aviones de diversos tipos. Gran cantidad de camiones donados por chinos de ultramar proporcionaron garantía para el transporte de la carretera Yunnan de China-Myanmar durante la guerra. Los chinos de ultramar residentes en diversos lugares del mundo se mostraron ansiosos de comprar bonos públicos, significando sumas enormes. Estos bonos, en la práctica, equivalieron a donaciones de dinero sin compensación. Los giros de chinos de ultramar, en sumas enormes, en los tiempos de la guerra, pagaron y neutralizaron en gran volumen la plata necesaria para importar municiones antijaponesas. Numerosos chinos de ultramar regresaron a China donde realizar activamente inversiones, lo cual desempeñó papel de “infusión de sangre” a las finanzas y la economía gravemente “anémicos” del gobierno chino en la etapa posterior de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa. En lo que se refiere a diversos tipos de medicamentos, los chinos de ultramar donaron dinero para comprarlos o fundaron fábricas directamente en China y en el exterior para producirlos. Desatada la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa a escala nacional, parte de chinos de ultramar volvieron a China para participar en los combates. Conforme a estadísticas, 3.913 maquinistas chinos residentes en Asia Suroriental retornaron a China para ofrecer servicios, ocupados día y noche en las líneas de transporte peligrosas. Más de mil de ellos ofrendaron la vida. Los chinos residentes de los Estados Unidos crearon escuelas de navegación aérea o sociedades de navegación aérea, desplegando actividades de salvación nacional mediante navegación aérea. Por lo menos 300 chinos residentes en este país, luego de recibir capacitación en logística aérea retornaron a China para participar en los combates. De acuerdo con la estadística de la Comisión para Asuntos Relacionados con Chinos de Ultramar de la Provincia de Guangdong, durante la guerra, más de 40.000 chinos de ultramar con origen en Guangdong retornaron a China para participar en los combates. Gran número de chinos de ultramar tomaron parte en destacamentos antijaponeses dirigidos por el Partido Comunista de China. Tan solo en la Brigada Dongjiang había más de mil jóvenes chinos de ultramar retornados y compatriotas de Hong Kong y Macao. Muchos de ellos fallecieron heroicamente en el campo de batalla antijaponesa. 

Bajo las condiciones en extremo difíciles de la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, el pueblo chino proporcionó a la Unión Soviética, los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y otros países gran cantidad de productos agropecuarios, productos minerales y otros materiales que necesitaban urgentemente durante la guerra, apoyando y ayudando activamente a los pueblos de los diversos países en la lucha antifascista. Merece mención que en los años cuando el mismo pueblo chino que era atropellado por los agresores japoneses ayudó con toda sinceridad a otros víctimas que eran perseguidos por el fascismo mundial. Shanghai de entonces admitió a unos 30.000 refugiados judíos, entre ellos está Michael Blumenthal, secretario de Tesoro de la época cuando Jimmy Carter era president de los Estados Unidos. He Fengshan, cónsul general chino en Viena, a despecho de enormes riesgos, emitió a varios miles de refugiados judíos la “visa salvavida”, posibilitándoles escapar de las manos de monstruos fascistas, mereciendo el calificativo “Schindler chino”. 

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